lunes, 23 de mayo de 2011

Marco Vancouver

- Somos personas y todos cometemos errores. Siempre nos damos cuenta de lo importante que es alguien, cuando no lo tenemos, o lo estamos por perder.- Le dije al sujeto, mientras veía cómo lloraba sin vergüenza, de forma desgarradora.

Le presté mi pañuelo para que secara sus lagrimas. Pobre, estaba liquidado emocionalmente, terminado. No tenía que perder mas tiempo, pero no podía dejarlo así.

- Pero asi y todo, cuando nos arrepentimos tenemos derecho a una segunda oportunidad. No sé si me hablas de tu hijo por el niño este que vi en la habitación anterior, o si esta en su casa solo en este momento, pero lo que si se es que necesita de tu cariño, y necesita que salgas con vida de esto. No es a mí a quien tienes que pedir disculpas, sino a ti mismo.-

Noté el punto de inflexión en su mirada, ya no era el mismo. Y lo aproveché.

- Quiero que te tomes un tiemo para pensar qué es lo que quieres. Yo debo seguir con mi misión, quiero encontrar a mis compañeros y saber que están bien. Voy a ir al baño y bajaré por la ventana. Pero te pido que me acompañes asi cuando termino de bajar, subes la cuerda y, en el momento que tu decidas, la uses para bajar tú.-

Dicho esto, ambos fuimos al baño, rompí una ventana, amarré la cuerda y empecé a descender. Serían unos 40 metros de altura, hermoso. Bajé con mucho cuidado. Cuando llegue al suelo, tiré de la cuerda para avisarle a mi nuevo amigo que ya la podía subir, y este la subió rapidamente.

- Cuando termine la misión, espero que salgas de aquí con nosotros amigo.- Dije en voz baja.

Ni rastros de Caroline, ni del oficial de apellido raro. No sabía que era lo que había ocurrido mienstras estuve encerrado, pero traté de pensar que Caroline estaba en busca de Grunt, al igual que los demas.
De repente escuche disparos, que venían del lado del recinto militar.

- Se armó.- Dije, mientras corría hacia ahi.

En eso que veo salir a seis soldados armados hasta los dientes. Traté de esconderme pero me vieron, y como era de esperar, cayo una lluvia de balas. Tuve la suerte de ponerme atrás de una enorme roca, cuando escuche que uno de los soldados gritó "fuego a discreción, forma parte del grupo de los otros dos".
Otros dos quienes? Hunter, Veronica y Leon salieron por un lado. Y Caroline en el mejor de los casos estaría sola. Bueno, lamentablemente no tenía tiempo de filosofar, esos tipos me querían muerto, y en segundos los tendría al lado mío abriendo fuego hacia mi persona.
En eso miro abajo de mis pies y veo la tapa de una alcantarilla. Como un rayo me agacho, tiro con fuerza de la tapa, y esta cede.
- Me llamaron a mi juego.- Grité, mientras me lanzaba a lo desconocido...
El olor era imposible de describir. Creo que descendi unos 7 metros. Me hice torta contra el piso. Me dolía hasta la lengua, pero todavía estaba con vida.
En eso siento que los soldados se percataron de mi acción y empezaron a bajar por la escalerilla que tenía la alcantarilla. Tenía que correr. Salí como un chifle por el túnel cuando al doblar hacia mi derecha, veo que tenía enfrente a 4 seres con silueta humana pero que caminaban casi arrastrándose. Era genial, había pasado de Guatemala a Guatepeor. Con los soldados a la vuelta de la esquina y con una pared de zombies, acorralado era lo menos que podía sentir. Mas peor, cuando miro hacia atrás, veo que del agua se levantan cuatro sujetos más de estos. Estaba muy asustado, pero se me ocurrió algo.

- A estos zombies, que se los fumen los soldados.-

Me di vuelta y de una patada le quebré el cuello al mas cercano que ya estaba tocándome los pelos. Volví a girar y me agache un microsegundo antes de que uno me agarrara. Desde abajo abrí fuego con mi escopeta, por lo que el cuerpo de este salió volando y el impacto desestabilizó a los tres que estaban detrás de él.

- Ahora!!!- Dije y me eche a correr en esa dirección, segundos antes de que los soldados llegaran al sitio y empezara la carniceria. Eran 6 contra 6, asi que habia dejado parejas las cosas.
El corazón me latía a mil. Corría con todas mis fuerzas en el laberinto que había resultado ser este alcantarillado.
De repente me topo con la puerta de un ascensor, el cual estaba abierto, pero de pronto sentí pasos rapidos como si vinieran corriendo en mi dirección. Y estaban cerca.
Sin pensarlo aprete el boton del ascensor para que este suba, salí del mismo y me escondí en la oscuridad de un rincon.
Llegaron 4 soldados de los que estaban persiguiendome. Se ve que los otros dos fueron victimas del ataque de las criaturas. Al ver que como ascendía el aparato empezaron a los tiros, pero no lo pudieron detener. Asi que cuando llegó al destino lo llamaron, el ascensor bajo, se metieron en el, y ascendieron.
Son esas cosas que no te las olvidas mas, la suerte que puede tener una persona es increíble. Comencé a descender por la escalera de emergencias que había al costado del lugar donde paraba el ascensor. Rogaba por que el lugar de arriba fuera lo bastante grande como para que se tardaran un buen tiempo buscándome. Y tener el necesario como para poder llegar al nivel -4. Suponía que esa escalera me llevaría a donde estaban los sobrevivientes que nos habia informado el oficial. Además era raro que haya un ascensor en las alcantarillas. Cuando llegué abajo estaba todo en silencio absoluto. Luego de abrir la puerta manualmente del asensor, me encontré con un largo pasillo, bastante ancho. A mi derecha tenía una escalera que subía. Y más a delante tanto a la derecha como a la izquierda, un monton de puertas. No se por qué, pero presentía que estaba en el lugar indicado y en el momento justo...

1 comentario:

Brian dijo...

wouw que adrenalina qe vivio que buena historia jaja saludos