jueves, 2 de junio de 2011

La situación:... miren lo que han hecho...

Capitulo final




















-Ahmmm… Joe.- le dice el extraño ser al chico, adoptando la forma de un músico que el muchacho admiraba. Siempre solía asombrar a Joseph en detalles como ese.

-Oh… ahora eres Bob Carrison, el cantante de blues que falleció hace 5 años… ¡me encanta!- exclamó el niño.

-Lo sé…, escucha debo decirte que no me gusta ver a aquel grupo allí cuchicheando, ¿porqué no me dejas liquidarlos y ya?

-Me gusta Verónica… ¿será que ella acepte ser mi novia?, ¿nos ves juntos como novios?

-Sinceramente no.- sentencia aquella entidad.- Pero…eres un niño aún y tienes mucho que aprender. Supongo que no puedo hacer nada para interferir en sentimientos y emociones humanas… simplemente no me competen, pero cuando se tratan de las tuyas es mi deber protegerte.

-Yo… no entiendo…- dice el muchacho con su cabeza agachada.- tú no quieres que yo sufra, sin embargo… ¿porqué dices entonces que esto que me haría tan feliz podría dañarme?
-Porque ella es humana… nada bueno puedes esperar de un corazón humano, tú también lo eres, pero eres distinto…-le explica el ser sentándose junto a él.- Tu madre nunca te abrazó… tu padrastro te golpeaba, los chicos de la escuela se burlaban de ti y también te golpeaban, y las cosas que hacían contigo en este lugar, estos hombres como Grant y los demás médicos que experimentaban contigo…

-Vean… debemos actuar ya.- dice Marco fijándose en la charla que sostenía el chico a la distancia con algo invisible.- ese niño está hablando solo, quiere decir que está hablando con esa… “cosa”… y quizás tengamos los segundos contados.

Todos miran a Leon en busca de una respuesta rápida, y este finalmente toma una decisión radical.

-Perfecto…- dice y se acerca unos pasos al muchacho.- ¡Ey, Joseph!... si quieres a Verónica entonces está bien…, ¡será tu novia, pero danos a Grant!

Los demás se miran desconcertados y no pueden creer la decisión que ha tomado Leon.

-Leon, ¿qué haces?- le pregunta Marco.-¡Hazme caso y vayamos por ese hombre que está en la torre!

-¿Quién nos dice que aún está en la torre?... y ¿quien nos dice que sea el padre de Joe?, es arriesgar mucho y Verónica ya dijo que se sacrificaba, así que ya está.- sentencia Leon, luego vuelve a dirigirse al niño.- Joseph, por favor… cédenos el cuerpo de Grant, déjanos ir y quédate con Verónica… ella ha decidido quedarse… permíteme ir por el cuerpo de Grant.

Joseph mira a su amigo invisible por un segundo.

-No me gusta esto…- le comenta la entidad.

-Está bien… ven por él.- resuelve finalmente Joe.

Leon se acerca lentamente hacia donde está el muchacho quien se pone de pié para darle un poco de espacio. Cuando Leon está solo a unos pocos metros de alcanzarle, la entidad logra advertir la sutil trampa que este estaba a punto de concretar. Como un rayo el extraño ser abalanzó sobre Leon empujándole contra un muro, luego tomó la granada que traía oculta bajo su mano.

-Impresionante…- dice la entidad haciéndose visible ahora ante los ojos de todos.- Estabas dispuesto a suicidarte con tal de salvar a tus amigos…- luego aprieta la granada fuertemente con su mano y literalmente la desintegra entre sus dedos.-pero dime, ¿vale realmente la pena?

-Dímelo tú…- le contesta Leon herido desde el suelo.- te preocupas mucho por mí, ¿no crees?

Un seco disparo se oye. Ha sido Caroline Bateman quien aprovechando la distracción de todos ha abierto fuego contra Joseph hiriéndole de muerte.
-Listo…- dijo la chica.- eso era todo. De todas formas vamos a morir, pero al menos nos hemos llevado a ese enano psicópata…

Un fuerte golpe le parte el brazo derecho a Caroline Bateman rompiéndoselo, luego aquel ser la levanta y la arroja contra uno de los muros de forma violenta. Luego la siniestra entidad observa a los otros sabiendo que serán los siguientes… esta furioso y para ellos será una muerte fea y dolorosa. Sin embargo en aquel instante irrumpe en el lugar un grupo de soldados blindados con un extraño uniforme metálico que cubre todo su cuerpo, en sus cabezas traen unos cascos herméticos equipados con unos lentes de color verdoso.

-¡Allí está!, ¡disparen el plasma!- ordena uno de ellos que estaba al frente y todos los soldados obeden al instante disparando un peculiar armamento contra aquella entidad sobrenatural.

El ser se ve prisionero por unos instantes, sin poder huir a ningún lado. En eso hace su aparición un tipo vestido estrafalariamente quien irrumpe por donde los soldados han llegado.












-¡Eso es!, ¡atrapen a ese ángel de pacotilla!- ordena aquel hombre, quien es reconocido inmediatamente por Leon S. Kennedy.

Rápidamente Kevin Grayson se acerca a Leon y le ayuda a incorporarse.

-¿Me extrañaste no es así?, ¡reconócelo!- le dice Kevin a Leon mientras le ayuda a ponerse de pie.

-Seguro… tal como a una plaga…- le contesta Kennedy.

Mas en aquel instante la ira del ángel se torna mucho más poderosa que las avanzadas armas de neutralización que ha desarrollado el gobierno norteamericano, y acompañado de un grito estremecedor que provoca que todos se cubran sus oídos logra zafarse para ir rápidamente en búsqueda de Joseph quien agoniza en un charco de sangre. El ángel toma al niño en sus brazos y se eleva rápidamente para abandonar el lugar, mas el niño abre sus ojos y deposita su mirada en Verónica Hawk, quien desde una orilla es testigo junto con los otros de todo lo que esta sucediendo.

-Ve… ro…nica…- logra decir el muchacho antes de salir volando custodiado por aquel terrible ángel.

-Hmmff… creo que a esas armas les faltó un poco más de potencia…- comenta Kevin acariciandose la barbilla, pero una fuerte tos que le sobreviene a Leon le distrae por un momento.- ¿Eh?, ¿Qué te pasa?

Grayson logra advertir al instante la mordida que Leon presenta en el brazo y con toda calma abre un pequeño bolso con decenas de sueros portátiles.

-Jejeje… antídotos Express para toda clase de virus conocido, nunca salgo de casa sin esto…- le dice Kevin sonriendo.

Afuera ha llegado ya un gran contingente militar y varios helicópteros se posan en tierra mientras uno a uno van saliendo todos los protagonistas de esta historia.

-¿Cómo te sientes?...- le pregunta Headen a Bateman a quien venía apoyando con su brazo mientras caminaban.

-Como si un maldito engendro de no sé donde me hubiese partido el brazo en tres partes, ¿tú que crees?- le responde la chica de muy mal humor.

-Gracias a que la cosa esa se ensañó contigo…es que estamos vivos. Pues les dio tiempo suficiente para que aparecieran luego esos soldados y ese tipo con facha de estrella de rock y nos ayudaran…

Más atrás Hawk y Vancouver venían juntos conversando.

-¿En que piensas, Verónica?- le pregunta Marco a la muchacha que se veía muy distraída.

-En ese niño… Joseph, juraría que antes de salir disparado con el ángel… se despidió de mí…

-Intenta olvidarte de eso, temo que el chico ya esté muerto.- le contesta Vancouver.- Y de no ser así, te aconsejaría que intentes separar tus emociones, no es bueno que por tenerle lástima comiences a encariñarte con él…

-De todas formas…no creo que lo vuelva a ver.- replicaVerónica.- además igual me asusté mucho cuando Leon decidió dejarme a cambio de Grant, quién de nosotros iba a adivinar que se trataba de una trampa para volarse en pedazos con una granada una vez estuviera junto al niño…

-Ese Kennedy está loco.- dice Marco con una sonrisa.- Seguramente como estaba infectado y vio que la situación era compleja optó por morir y darnos la chance a nosotros… si es que luego quedaba alguna…

De pronto Vancouver se detiene y observa con horror hacia la torre donde en un comienzo se había dirigido junto a Caroline Bateman. Unos soldados del cuerpo médico bajaban el cadáver de un hombre que se había ahorcado colgándose de la soga que el mismo Marco le había dejado para salir de ahí, se trataba del hombre que le había pedido que le perdonara, pero como Marco no lo hizo… la culpa simplemente acabó con él.

-P…pero, no lo entiendo… ¿porqué?, ¿porqué se ha ahorcado?- pregunta Marco desconcertado.

-¿Eh?, ¿Qué ocurre?, ¿Qué sucede?- le pregunta Verónica.

-Ese hombre… estaba muy mal, me habló de su hijo… me pidió que le perdonara y yo… yo… - Marco comienza a hacer memoria y con amargura comienza a advertir que jamás perdonó realmente a aquel hombre.

-¿Tú qué?... ¿le perdonaste?- le pregunta Hawk.

-Yo… le intenté hacer sentir bien, le dije que todos merecíamos una 2da oportunidad…

-¿Pero le perdonaste?- vuelve a insistir Verónica.

-Le dije… le dije que… no me tenía que pedir perdón a mí, sino a su hijo y que todo iba a estar bien y…

-¡Marco escúchame!- exclama Hawk tomándole por los hombros.- ¿de tu boca salió la sencilla combinación de palabras “sí, te perdono”?

-Yo… yo… no lo hice…- responde Marco desconcertado, luego su amargura da paso al dolor para luego enmudecer y caer en la más absoluta tristeza.

-Quizás lo único que él deseaba escuchar era que alguien le perdonara… y no que le hablaran bonito y le sermonearan…- le dice Hawk, quien luego abraza a Marco y le consuela.- Está bien, no tenías como saberlo… vamos al helicóptero ya…

Una vez en el helicóptero todos se reúnen con Leon y Grayson (este último hace de piloto)

-Vaya, ¿Cómo ha crecido la familia, eh Kennedy?- le pregunta Grayson bromeando al ver todo el grupo junto.

-Kevin, por favor respóndeme esto…- le dice Leon recostado en una de las bancas traseras.- ¿cómo, si es que de la última vez que nos vimos eras una suerte de Dios todo poderoso has venido a rescatarnos con soldaditos blindados y no usaste tus poderes?

-Por el acuerdo que tengo firmado con miembros de la ONU…- responde Kevin.- no debo usar mis poderes y ellos me conceden toda clase de privilegios, nos hacemos muchos favores mutuamente… ahora me pidieron venir a salvarles a ustedes sus traseros yankees, lo único que pedí a cambio ha sido una tonelada de helado de chocolate.

-Jajajajaja…- comenzó a reir Leon.- sigues siendo el mismo idiota de siempre…, pero sencillamente no estoy de humor para oír tus estupideces, Grant ha muerto y esa cosa ha vuelto a escapar junto a Joseph… queda casi una hora de viaje, así que diviértete con los muchachos, yo me borro.- dice Leon tapándose con una frazada para dormir un poco.


Finalmente el helicóptero lleva a aquel grupo de regreso a casa y lejos de aquel extraño infierno, donde un muchacho y un ángel permanecían recluidos y luego simplemente decidieron divertirse un rato. Y es que quien sabe si con el paso del tempo… ambos se conviertan en los seres más sanguinarios sobre la tierra…



















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Marco Vancouver:


Resultado de sus decisiones: “buen compañero” (+60) total: 110 ptos.

Verónica Hawk:

Resultado de sus decisiones: “no te pases conmigo” (+70) total: 105 ptos.

Hunter Headen:

Resultado de sus decisiones: “medidas extremas” (+55) total: 105 ptos.

Caroline Bateman:

Resultado de sus decisiones: “ver para creer” (+60) total: 110 ptos.



Enigma del hombre triste ahorcado: Sin resolver.

Enigma de la anciana tras la puerta: Sin resolver.


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*Ahora cada jugador tiene la oportunidad de darle un final a su personaje, un epílogo tras lo sucedido en donde describan que ha sido de él, a que se ha dedicado o que hizo al llegar a la ciudad.





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El diario de Leon S. Kennedy by Marcelo Carter is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 3.0 Unported License.

1 comentario:

Brian dijo...

wouw Que final los felicito a todos muchachos y muchachas la verdad genial espero que se repita pronto esto un beso a todos