jueves, 11 de agosto de 2011

El amanecer

Historia enviada por Maximiliano Quiñonez (Gracias ^^)















Eran las seis de la mañana cuando desperte para ir al baño, cuando me disponía a volver a la cama me tome la libertad de observar por la ventana el amanecer. Lo observe por quince minutos más o menos... De hecho nunca me había puesto a contemplar la naturaleza en mis días libres, entre misiones, investigaciones y demás apenas tenía tiempo de procurarme por cosas tan simples y hermosas como esa, con solo mirar el amanecer me dio la sensación de que hoy iba a ser un buen día...

Pero como soy Leon Scot Kennedy no podía ser un buen día, apenas toco mis sabanas y recibo una llamada de la BSAA. Al parecer el virus T se había expandido por gran parte de sudámerica, y me habían llamado para unirme al equipo de rescate, acepte sin ningún pero puesto que la que me llamaba era Claire. Me aliste y acordamos encontrarnos en Puerto Rico donde nos encontraríamos con un amigo mío, más bien conocido. Como Puerto Rico no está a la vuelta de la esquina, tuve que hacer 4 escalas, trasladandome en un helicoptero para no levantar sospechas. Llegando a mi destino pude divisar desde los doscientos metros de altura a cinco jeeps, con varios soldados de la BSAA. Al bajar me percate de que el lugar estaba totalmente aislado, en ese momento Jill Valentine se me acercó me dio un cordial saludo y me informo de la situación. Al parecer el sur de la Argentina y el sur de Chile fueron los escenarios donde se empezó la epidemia del virus T... Después de conocer a los compañeros que me iban a tocar en la misión y saludar a viejos conocidos, les comunique como nos iríamos hasta el lugar de los hechos.

Esperamos dos horas y los helicopteros no llegaban aun, yo me comencé a impacientar igual que los demás. Pero de pronto un grupo de infectados se mostro frente al grupo sin más remedio los neutralizamos a todos, lo malo era que no estaban solos así las veinte personas que conformabamos el grupo de rescate fuimos a uno de los techos de distintas casas hasta que el helicoptero llegue o nos quedemos sin munición, lo que pase primero. Malhumorado dije:

-¡Menos mal que todo estaba aislado!- exclame con voz burlona- sino que sería de nosotros...

-¡Deben haber trepado el alambrado eléctrico!- escuche decir a un soldado.
De repente un gran viento nos puso a todos a cubierto, eran los helicopteros, el cual acribilló a todos los infectados del lugar y en su puerta estaba Kevin Grayson:

-¡No contaban con mi astucia!- exclamó desde la puerta de uno de los helicopteros- Ja ja no que no ibas a necesitar mi ayuda Leon, ja ja- continuo riendo...
Una vez que bajo del helicoptero le hable sobre lo que tenía pensado hacer... Pero Kevin puso su mano sobre mi hombro y me dijo:
-Querido Leon una vez que conoces a Kevin Grayson -dijo eufórico y continuó- nunca te podras olvidar de Kevin Grayson- termino sonriendo.

-Oye...- quise interrumpirle.

-¿Por cierto por que no me has regañado aun?, es decir es lo primero que haces al verme- preguntó extrañado.

-Hoy no estoy de humor- Le dije secamente y luego continue -¿nos llevas o que?

Por varios segundo nos quedo mirando a todos y exclamo:

-¡Todos a bordo!- Gritó.

Leon S. Kennedy como es posible que hayas caido tan bajo, me dije a mí mismo, como es posible que tengas que recurrir a Grayson para esta misión. Deje mis pensamientos de lado un momento, y me dispuse a subir al helicoptero. Una vez dentro busque un asiento y me deje llevar por el pintoresco paisaje que estaba empañado por las atrosidades del virus T gente muerta caminando, los poco sobrevivientes luchando por no morir y más mucho más, por raro que parezca me hiso acordar al amancacer que vi unos días antes; por sumergirme una vez más en mis pensamientos me olvide por completo que estaba sentado junto a Rebecca Chambers, la médica del grupo. Rebeca me miraba como preguntandome "¿que estas mirando?", despues volvi a la realidad y sin darme cuenta me dormi, aunque mi sueño fue interrumpido por Kevin:

-¡Niños y niñas de todas las edades!- exclamó - vamos a tener un aterrisaje forsozo- dijo sonriendo.

Todos les quedamos mirando...

-Así que se tendrán que tirarse del helicoptero- todos lo miramos asombrados.

-Grayson- lo interrumpi -¿estas lo...- sin embargo me agarró y me tiró del avión con una fuerza increíble. Dios bendiga los paracaídas.

-¡Siguiente!- exclamó.

Después de mi "aterrizaje forzoso", Grayson nos comunicó que su trabajo había terminado y luego se marcho, que lindo amigo que tengo pense irónicamente. Una vez en el suelo nos dispusimos a buscar un refugio provisorio, puesto que con el aterrizaje varias de nuestras cosas se mezclaron y extraviaron, el cual encontramos en una casa abandonada. Adentro decidimos hacer un plan para saber quienes o que ocasionaron tal catastrofe y rescatar la mayor cantidad de sobrevivientes posible, así que nos dividimos en cuatro grupos de cinco para poder cubrir mayor la zona infectada. Si mal no recuerdo los grupos se conformaban por Jill Valentine G1 (de grupo 1), Chris Redfield G2, Rebecca Chambers G3 y yo era el líder del G4, de los nombres de los integrantes no me acuerdo por el momento, seguramente lo recordare más tarde...

Gracias a mi radio me pude comunicar Hunnigan la cual me comunico en donde estaba:

-[Muy bien tu posición actual es...]- dudo por un momento -[... Lambaré, Paraguay... espera un segundo]

-¡¿Qué!?- exclamé sorprendido -¡pero donde mierda nos ha dejado ese hijo de puta ahora, y en medio de la noche!

-[Es una ciudad de Asunción la capital de Paraguay, aquí también a habido reportes de una extraña enfermedad, y seguramente se trata del virus T]- me informó Hunnigan por la radio.

Sin mediar palabra entre nosotros comenzamos la misión de rescate...

Nos adentramos en uno de los barrios de la ciudad, inspeccionamos varias casas pero nada... todo era silencioso y con ese olor a muerte que muy bien conozco. Al parecer el virus ya se había comenzado a esparcir por toda la ciudad, más bien el país, después de varias cuadras llegamos a una casa que al parecer desencajaba con el contexto que hasta ese momento habiamos visto. Pues en jardín tenía dos autos completamente modificados para poder correr carreras callejeras. Billy Coen y yo decidimos entonces rebisar la casa por si acaso, es decir si estaban estacionados esos autos ahí no iba a ser de casualidad. Cuando estabamos entrando a la casa dos zombies atacaron a dos de mis soldados por suerte Billy y Claire pudieron neutralizar a ambos, pero los dos soldados murieron así que nos aseguramos de que no se conviertan en zombies. Cuando por fin pudimos pasar a los infectados y una vez dentro del jardín de la casa, un sujeto nos dijo desde la oscuridad:

-¡Identifiquese!, o de lo contrario dispararemos

-Soy Leon S. Kennedy- dije con voz de duda -vengo de parte del gobierno estadounidense, junto con...

-Si que se tardaron- dijo de repente otra voz -pense que nunca llegarían, es más aposte a que nos olvidaron

-¿Y ustedes quienes son?- pregunto Billy - ¡muestrense! -ordenó un poco nervioso.

Y de la oscuridad emergieron dos siluetas, que despues note eran chicos de no mas de veinte años, ambos nos informaron que había una sobreviviente con ellos. Al parecer habían luchado contra toda esta catastrofe hace más de dos semanas, y habían logrado salvar a una niña de apenas ocho años por mi parte quería saber porque nos conocían y como sabían que ibamos a llegar. Al parecer uno de los muchachos era policía y trabajaba como agente encubierto para el gobierno de su país, pero también era miembro de la BSAA de sudámerica.

-Vaya, vaya...- le hable al muchacho -conoces a todos no es así?- le pregunte irónicamente.

-Eh...em... este... yo- me respondio tartamudeando - bueno no y sí. Resulta que soy mejor amigo del hijo del gobernador de Asunción...- lo interrumpió Claire.

-A todo esto, ¿cuáles son sus nombres? - les pregunto claire.

-Fernando Villalba, Maximiliano Estigarribia y la pequeña es Estefanía- respondió Fernando.

-Bueno si se preguntan como se que iban a venir... fácil me contactaron de los Estados Unidos para realizar una misión de rescate junto a su grupo, pero decidi quedarme para ayudar a mis amigos. Lastimosamente no pude ayudarlos a todos y solo pude a salvar a la pequeña Estefanía y a este...

-Tengo nombre sabías- le contesto Fernando.

-Además recibi un correo electrónico por parte de una tal Clara Red...- trato de recordar por un momento el nombre pero no pudo.

-Es Claire Redfield- le contestó la propia Claire.

-Ay esta, gracias y un gusto en conocerte- le contesto sonriendole Maximiliano.

-Muy bien a todo esto tenemos que seguir con la misión- les dije a todos

-Kennedy no quiero ser agua fiestas, ¿pero realmente crees que haya alguien vivo a estas alturas del campeonato?- me pregunto Fernando.

-Bueno hay que intentar buscar en los lugares donde se amontonen muchas personas como los supermecados y cosas así- opino Billy -así nos ahorramos mucho tiempo.

-Muy bien en marcha, lo llevaremos en nuestros autos- dijo Maximiliano abriendo la puerta de uno de ellos.

Subimos en el auto y nos dirigimos en busca de los demás. En el auto de Villalba ibamos Coen y yo, mientras que Claire junto con la niña iban junto Estigarribia; en el camino encontramos a una chica que luchaba por su vida contra un grupo de infectados:

-Un momento, ¿será?- se preguntó Villalba dismiuyendo la velocidad del auto.

-¡Es Mariana!- gritó Estigarribia desde el otro auto.

Luego todos vajamos de los autos para rescatar a la chica, pero sorprendentemente Maximiliano acabo con los cinco zombies en tres segundos, me sorprendió ni siquiera había alcanzado a sacarle el seguro a mi arma y el chico ya había neutralizado a los infectados. Me quede observandolo un momento, Maximiliano me hizo recordar a mi cuando era mas joven y ágil, pero recibi un mensaje por radio:

-Oye Kennedy- era Chris -¿todo bien por alla?

-Se podría decir que sí, pero...- me interrumpio

-Los demás grupos han perdido a varios integrantes y por temor a perder más nos hemos unificado- me dijo jadeando -hemos estado escapando de hordas de infectados así que esperamos poder encontrarlos a ustedes con vida...

-Esta bién los buscaremos- y me encamine a hablar con Maximiliano y los demás.
Una vez que les dije la situación, tanto Maximiliano como Fernando nos quisieron ayudar, ayuda aceptada sin ningún problema. Al cabo de unos minutos partimos en busca de los otros tres grupos...

Excelente puntería y reflejos, envidio a este chico...

Recorrimos varias cuadras en busca de los demás, pero no los encontramos solo hallabamos las mismas mounstrosidades de siempre creadas por el maldito virus. De forma paralela a eso, también buscabamos sobrevivientes pero tampoco los encontramos; en consecuencia a todo lo acontecido decidimos que lo mejor sería separarnos, es decir Estigarribia, Claire y yo iríamos en busca de sobrevivientes mientras que los demás buscarían a los grupos perdidos; teníamos que apresurarnos cada hora la situación empeoraba y ahora no teníamos transporte (los demás se lo llevaron pues lo iban a necesitar si eran muchos), para colmo una enorme bestia arremetio a Estigarribia contra el porton de una casa al verlo se me puso la piel de gallina era Sadler:

-Kennedy...- trato de hablarme Estigarribia cuando Claire lo asistía -no habías matado a este maldito... en tu reporte dijiste que la isla donde se encontraba había explotado junto con el...

-También me contaron esa historia- le dije irónicamente, tratando de ocultar un poco mi asombro -¡Disparen al ojo!- les grité para hacer tiempo hasta que se ocurriera algo que nos haga salir de ese embrollo.

-¡Claire, Leon disparen yo los distraigo!- nos grito cuando se trepo al lomo de la grotesca bestia.

Estigarribia lo distrajo por un momento y pude disparar con la escopeta que tenía pero sabía que si no contabamos con un lazacohetes no ibamos a poder derrotarlo, así que agarre una granada de humo y la arroje cuando el mounstro abrio el ojo, la verdad no se si le hicimos algo pero si pudimos escapar de su vista. Mientras recuperabamos el aire (después de correr más de doscientos metros) me di cuenta de que estabamos frente a una Gasolinería, y exactamente no era muy buena la idea de quedarse ahí, justo cuando una enorme horda de zombies nos perseguian. Yo no lo podía creer nos habían encerrado en la gasolinería, por suerte el lugar estaba construido a lado de unas casas, así que pudimos trepar la muralla que nos separa de las y hacer estallar a nuestros perseguidores:

-Ja...- exclamo Maximiliano dudando - ¿Dejavú?, que raro- dijo mirando la explosión...

-¿Dejavú, porqué?- pregunto Claire.

-Ah...- volviendo en sí -no por nada es solo mi imaginación... creo.

LO SIGUIENTE QUE ESTOY POR DESCRIBIR SUCEDIÓ TAL Y COMO LO ESTOY CONTANDO, SIMPLEMENTE SON MERAS RAREZAS QUE ME PASARON DURANTE LA MISIÓN JUSTO DESPUES DE LA EXPLOSIÓN EN LA GASOLINERA...

Claire me contuvo en sus brazos, y yo recostado en el piso no me podía mover del dolor en mi espalda, Maximiliano gritó:

-¡Huyan con los demás... yo se lo que hago...!- simplemente lo recuerdo sus gritos entrecortados.

Mientras Maximiliano me cubría pude ver el amanacer en el horizonte, fue raro me quede a contemplarlo tal y como lo hice en mi casa antes de recibir esa llamada, me aleje de la realidad hasta que un grito me devolvió a ella:

-No tengo balas Leon- me dijo Hunter -prestame tu escopeta...

Una enorme pila de escombros estaba cayendo sobre mi cuando Chris me empujo hacia un costado...

Al ver que Mariana estaba por perder la cabeza le di cachetazo a Villalba para que el tampoco la pierda:

-Gracias...- me dijo -...pero no lo hagas otra vez.

Un uroboros nos saco del camino con un golpe en la parte trasera del auto. Posteriormente, Chris y los demás los cuales venía detras de nosotros, bajaron para ayudarnos a derrotar a la maldito mounstruo... Disparando me quede sin balas hasta que todo se puso negro...

Creo que volvi a ver Grayson en un helicoptero, pero todo era tan borroso...

-¡Vamos Leon levantate!- escuche que me gritaban -¿con solo un golpe Leon S. Kennedy se rinde?, vamos levantate...

Logre alcanzarle una granada a Hunter pero el se desvaneció frente a mi...

Desperté en un hospital justo cuando un sujeto con una chaqueta negra se me acerco... no recuerdo la conversación que tuvimos pero recuerdo el amanecer que sucedía detrás del sujeto... Hoy dos semanas después del viaje a sudamerica no logro recordar, y tampoco me han dado el alta. Me molestaría no salir del hospital rapido pero me empezaron a gustar a ver los amaneceres...





Cada vez que veo el amanecer me calmo y olvido todo... ¿Me estoy cansando de pelear contra Umbrella?


LEON S. KENNEDY 05:59 AM

2 comentarios:

Brian dijo...

Me encanto la historia en Sudamérica quiero mas de esas historias jaja

Quiñonez dijo...

Estoy escribiendo la segunda parte, pronto la subiré al blog.