jueves, 3 de marzo de 2011

Las plagas

Final elegido: H E R O E


















Mis ojos observaban su pistola mientras calculaba mentalmente cuánto tardaría en llegar a ella antes de que él pudiera halar el gatillo, creo que él me observaba de la misma forma.


-No seas testarudo… trata de entender.- me volvió a repetir.


En ese momento me abalancé sobre él para quitarle el arma, pero la jugada fue bastante estúpida ya que logró esquivarme hábilmente aplicándome una llave que casi me arranca el brazo de su lugar.


-No quiero pelear contigo, Kennedy. Pero no me estás dejando más opciones.- me dijo mientras me torcía el brazo con mucha fuerza.


-Haz lo que tengas que hacer… lo mismo haré yo.- le contesté y gracias a un truco aprendido en la academia logré girarme por completo para propinarle un cabezazo en todo el rostro. El retrocedió un par de pasos sobándose la mandíbula.


-Te permití ese golpe solo porque probablemente creías que me lo merecía…, pero será mejor que no te entrometas en mi camino.- luego volvió a levantar su arma en dirección a Rose.

Volví a tomarle del brazo para intentar arrebatarle el arma, pero con su pié derecho me desestabilizó y me arrojó al suelo con violencia.


-Dije solamente “ese golpe”. Será mejor que no me pruebes, Leon.


Le respondí con una patada en la rodilla, mientras que con mi otra pierna lo enganché derribándolo fácilmente, el arma cayó junto a mí y no dudé en apuntarle mientras me ponía de pie cautelosamente.

-No es muy lindo que te apunten con una pistola, ¿no es así?- le dije.- Sobre todo porque habla muy mal de quien lo hace… y así era como te veías tú.


- Quizás sea cierto que ya estás loco… ¿ahora me vas a matar?... ¿no crees que esto ya se vuelve un poco bobo?- me preguntó poniéndose de pie también.


-No te mataré… sabes muy bien que no te dispararé, pero es necesario que reacciones.- le dije mientras bajaba la pistola.- Eres un tipo que ha peleado verdaderas batallas y sorteado los obstáculos más difíciles que alguien pueda concebir. Estuviste dentro de las primeras personas que conoció el horror en los bosques de Raccoon City enfrentando a la muerte cara a cara. Podrás creer que yo estoy loco por las cosas que te habrán dicho de mí sobre Ashton, pero amigo mío… te garantizo que este trabajo puede enloquecer a cualquiera, incluso a ti.


-No sé a que viene esto, tú sabes que hay órdenes que debo seguir…- me contestó.


-A la mierda con esas órdenes… cuando nuestro corazón sabe lo que es correcto y lo que no, las órdenes no hacen más que estorbarnos. Por ese motivo no puedo dejar que mates a esta niña cuando existe la oportunidad de salvar su vida y la de millones… no hay orden que borre ese sentimiento y esa verdad de mi corazón porque sé muy bien que es lo correcto, y sobre todo porque tú también, Redfield,… sabes que es lo correcto.


Chris apoyó su espalda contra el muro y pude notar que observaba al suelo en busca de algo que le despejara la confusión que tenía en la cabeza.


-Diablos…- exclamó finalmente acercándose a la entrada donde el soldado se encontraba vigilando para chequear el panorama.- Bien, este es el plan... le hablaré a Hunnigan para que me permita tener comunicación con algún amigo tuyo que pueda venir a sacarte en helicóptero bajo una excusa que no levante mayor sospecha.


-¿Mmm… acaso Hunnigan sabía también que lo del bombardeo era un engaño?


-Así es,… una pena, ¿no?


-Me rompe el corazón- contesté con cierta ironía.


Acto seguido Chris habló con Hunnigan a través del intercomunicador pidiéndole contactar a mi viejo amigo Michael Sussman, por ahí dicen que más vale tener amigos que dinero y en el caso de Sussman se puede aplicar completamente. Le expliqué la situación en tiempo récord y prometió hablarle a un amigo canciller de un país europeo cercano a donde yo me encontraba atrapado para enviar un helicóptero de rescate lo más pronto posible: o sea en aproximadamente 1 hora y media más en un punto acordado cerca de la frontera Este. Antes de salir de la habitación le devolví a Chris su arma.


La salida de la fortaleza no estuvo exenta de dificultad, los infectados armaron una ingeniosa trampa que se activaba a través de un mecanismo en el piso justo antes de llegar a la salida. Unas estacas se dejaron caer sobre nosotros, Rose salvo ilesa gracias a su pequeño tamaño, Redfield y yo logramos pasar al otro lado, pero el soldado que nos acompañaba sufrió un golpe en su pierna que lo tumbó al suelo. Unos infectados venían tras nosotros acercándose a pasos agigantados con antorchas en sus manos. “Nadie debe morir hoy” me dije a mi mismo y fui en ayuda del muchacho, por suerte Redfield me cubrió eliminando a los infectados uno a uno con certeros tiros en la cabeza. Sin embargo, no alcanzamos a ir muy lejos… un grupo de infectados liderados por un orate en túnica negra nos cerró el paso.


-La niña nos pertenece.- dijo el líder.- No irán a ningún lado.

Estábamos acorralados, cercados por un grupo de infectados armados peligrosamente que no dudarían en matarnos a sangre fría si no entregábamos a Rose. Chris me miró nervioso y sutilmente me hizo el gesto de desenfundar su arma para abrirnos paso a tiros, pero no teníamos absolutamente ninguna posibilidad de alcanzar a avanzar siquiera un metro antes de que nos acribillaran ellos a nosotros. Finalmente antes de ceder por completo a la desesperación me detuve a usar el cerebro y tras considerar las variables y los sucesos uno por uno en busca de una salida… logré encontrar una solución gracias a la lógica


-¡Atrás, retrocedan!, ¡retrocedan o asesino a la niña!- grité enfurecido mientras encañonaba a Rose.-¡ Abran paso o les juro que le vuelo los sesos!


Para mi alivio los infectados se mostraron bastante asustados y desconcertados ante la amenaza, y es que hubieron muchos detalles que me hicieron pensar que el cautiverio sufrido por la niña y los planes de trasladarla posteriormente hacia otro lugar venían de una necesidad por mantener a Rose con vida al menos por un poco de tiempo más. La estrategia surtió efecto y logramos retirarnos de ahí, de todas formas fuimos seguidos por un grupo de ellos a la distancia, nos acecharon un buen tramo del camino esperando cualquier desconcentración nuestra para atacar.

Llegamos al fin hacia el punto de rescate y no pasaron muchos minutos hasta que comenzamos oír el sonido de las hélices y posteriormente ver al helicóptero acercarse por el cielo. Debí adivinar que Sussman tomaría todas las precauciones del caso… desde la lejanía un militar acabó con los infectados que venían tras nosotros gracias a una metralleta montada en la nave. En ese minuto por fín logramos respirar.


-¿Algún recado para Claire, Leon?- me preguntó Redfield de la nada mientras contemplábamos al helicóptero descender sobre los campos.


-¿Mmm… porqué lo dices?, ¿adonde vas?


-A ningún lado.- me contestó y se volvió hacia mí.- Estoy cerca de la frontera Este donde me espera gente de la B.S.A.A…. deberé dar muchas explicaciones, pero no me importa, ¿sabes porqué?...


-¿Porqué?


-Porque hice lo que tenía que hacer, hice lo correcto…-me contestó de forma sincera y honesta.-Vamos, tienes un helicóptero que abordar…













Efectivamente la nave se había posado sobre la tierra y el militar a bordo ayudaba a subir al soldado herido. Miré una vez más a Redfield y comprendí que era el momento del adiós, estreché su mano y sin cruzarnos palabra alguna nos separamos, yo hacia el helicóptero junto con la pequeña Rose y él hacia la frontera. Una vez estando arriba volví a sonreír pensando en el recado que no le mandé a decir a su hermana Claire…


Y sobre Hunnigan,por estos días no quiero volver a saber de ella.








Creative Commons License
El diario de Leon S. Kennedy by Marcelo Carter is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 3.0 Unported License.

5 comentarios:

Brian dijo...

que buen final marce la verdad te felicito, y Leon quedo enojado con Hunnigan ajajaj que buena historia
saludos

claire01 dijo...

Hola! muy buen capitulo, me encanto, estuvo súper genial, como siempre mi bello leon, ayudando a los demás; y bueno aprovecho el momento para dar una humilde idea, bueno pienso que en este diario de león han aparecido muchos personajes que han jugado un papel muy importante en la vida de leon, pero uno de los mas importante no ha sido profundizado, es decir, que el personaje no ha sido de mucha importancia en tu diario y esa persona es Claire Redfiend, ya que ella jugo y creo que aun juega un papel súper importante en la vida de leon, ojala pudieras hacer un capitulo en donde ella reaparezca en su vida y lo demás se deja a tu imaginación, soy súper fanática de esta pareja.
Bueno no te molesto más, hasta el próximo capi, nos leemos!

Dav. Alberto dijo...

Buenas, Muy Buen Capítulo Final, tubo de todo, realmente bueno, una cosa mas... creo que claire01 tiene razón ¿no?, en fin, me quedó un poco de curiosidad en pensar "¿Que hubiera pasado si Rose hubiera muerto?", pero creo que Fue mucho mejor que viviera, Una cosa más... el personaje de Jack Krauser me intriga mucho, hubiera sido muy interesante que se viera involucrado en algo sobre lo sucedido... Bueno eso, adios, Muy Buen Final!

Butterfly dijo...

Jajajaja Fenomenal Marce! :D Como siempre digo, "Ni capcom lo ubiese hecho mejor" xD Te felicito en serio :) una gran adaptacion del personaje de chris!

Cuando quieras pasate por mi blog (lo acabo de empezar, no seas muy rudo con los comentarios jeje)

AdrianSalvatori aqui :)

Marcelo Carter dijo...

Muchas gracias, amigos. Me alegro que les haya gustado y ya se viene una nueva entrada. Mil gracias por pasar y comentar n.n