viernes, 25 de febrero de 2011

Las plagas













PENULTIMO CAPITULO






-Y… ¿cómo son las cosas en la B.S.A.A.?... ¿mejor de cómo eran en S.T.A.R.S.?- le pregunté finalmente a Redfield para oírle decir algo mientras nos acercábamos a la fortaleza.


-No me quejo…- me contestó.- Uno mas o menos sabe a que atenerse. ¿No has pensado en unirtenos?


-¿Eh?... pues no, la verdad que no lo he pensado. ¿Dan libre los fines de semana?- pregunté a modo de broma, luego ocupé un tono más sincero.- Mmm… la verdad es que me encuentro cómodo por estos días no perteneciendo a nada, igual los años van pasando y no me proyecto hasta los cincuenta años metido aún en líos como este. Últimamente he venido pensando mucho en esto, no sé… será que ya estoy cansado.


-Comprendo…- me dijo de forma pausada.- Es un sentimiento con el que uno lidia a diario. Pero permíteme darte un consejo… no niegues lo que eres…


Me quedé observando a Chris por un instante sorprendido, en primera instancia no había entendido a qué se refería, luego ya pude reconocer su significado, y es que hay quienes nacen para cumplir un destino y propósito específico en la vida… el mío y el de Chris Redfield quizás era el mismo: Luchar hasta morir.


Ya comenzaba a oscurecer, chequeé mi cronómetro y quedaban aún 12 horas con 20 minutos antes de empezar a preocuparme por el bombardeo. Luego, se dejó ver la enorme estructura del castillo-fortaleza que recortaba parte del cielo ante nuestros ojos.


-Finalmente llegamos al objetivo.- dije aliviado de no habernos tardado más tiempo.- Detengámonos para observar con los binoculares.

El lugar estaba siendo vigilado por dos hombres infectados armados con arco y flecha… una escena que por cierto se me hizo bastante familiar.


-Dos hombres vigilan este lado, parece fácil.- comentó Chris.- No debemos fiarnos mucho ya que en el interior pueden haber miles.

Los dos soldados que iban con nosotros se encontraban un tanto desconcertados, y no los juzgo, la experiencia nos permitía a Redfield y a mi llevar el temor y el nerviosismo de una forma un poco más controlada, ambos muchachos estaban muy pálidos y sus labios estaban morados.

-Tranquilo, soldado…- le dije a uno de los muchachos para animarle.


Planeamos muy bien nuestra jugada y finalmente entramos a la fortaleza, decidimos no separarnos en ningún momento. No fue muy difícil pasar inadvertidos ante los dos centinelas de la terraza, ya una vez en el interior descubrimos que una gran cantidad de pasillos y pisos atravesaban el lugar.


-Hunnigan… - dije considerando el problema que se nos presentaba al no saber en que posición específica del castillo permanecía la pequeña Rose. Tomé el intercomunicador y envié una alerta.












-[Leon, ¿qué sucede?]


-Debo estar de suerte si me has contestado a la primera…


-[Parece que nada importante, ¿no es así?]


-Disculpa, no te enfades. Quiero saber si puedes triangular mi posición en el GPS a través del intercomunicador para luego compararla con la señal enviada por el colgante de Rose, así sabremos hacia donde ir.


-[Mmm… déjame ver]


-Vaya, eso ha sido muy inteligente…- comentó Chris con una sonrisa.- yo hubiese ido llamando puerta por puerta.


-La señal de Rose fue enviada hace unos 4 días, la probabilidad de que permanezca en el mismo lugar aún es muy baja, pero al menos nos da un referente de donde empezar.- le contesté.


De pronto… llegó a mis oídos una frase que me sacudió el cerebro.


-¡Detrás de ti, idiota!...


Todo pareció ir en cámara lenta, inconscientemente giré y me moví hacia la izquierda y el roce de una flecha puntiaguda arrojada a toda velocidad quemó parte de mi mejilla derecha, luego el grito de dolor de uno de los soldados que nos acompañaba retumbó en las frías paredes de aquel lugar… poniendo en alerta a cualquier infectado que rondara cerca de nosotros. Miré hacia atrás y la flecha había atravesado el ojo izquierdo del soldado más joven rompiendo su cráneo. Nos cubrimos tras unos pilares y al instante llegó a mis oídos el ruido de un montón de pasos apresurados que se atropellaban por llegar a nosotros. Fue solo cosa de segundos para que una ráfaga se abriera contra nosotros.

-¡Granada!- gritó el soldado arrojando una sobre el gran número de infectados que se acercaba.

La explosión despedazó varios cuerpos y acabó con varios civiles infectados, me sorprendió ver la rapidez y agresividad con la que podían correr. El soldado disparaba su metralleta, pero gastaba un montón de munición apuntando al cuerpo y no a la cabeza.


-¡A la cabeza!- gritó Chris Redfield al darse cuenta.- ¡dispárale en la cabeza!


En cosa de pocos minutos habíamos logrado salir ilesos de ese ataque, el soldado temblaba compulsivamente y fue un poco triste verlo intentando disimular su terror. Volví a comunicarme con Hunnigan mientras huíamos hacia una posición más protegida.













-[Leon, ¿qué ha sido eso?]


-El comité de bienvenida nos vino a saludar.- le contesté.- Afortunadamente sobrevivimos… por lo menos en esta ocasión. ¿Tienes lo que te pedí?


-[Si, y ha dado resultado. Ustedes en estos momentos se encuentran solo a 50 metros de distancia desde donde el colgante de Rose envió la señal. Específicamente en el sentido Norte de la fortaleza.]


-Genial, si tenemos éxito… te volveré a invitar a salir.- le respondí.


Fuimos con mucha cautela en dirección norte hasta llegar a los 50 metros, allí nos esperaba una puerta de hierro herméticamente cerrada.


-Apostaría mi colección de tenedores a que Rose se encuentra aquí.- dijo Chris buscando una forma de abrir los cerrojos.


-Soldado, ¿tiene una granada más?- le pregunté al muchacho que nos seguía para todos lados.


-Sí, solo una…


-Espera…- me detuvo Chris.- ¿estamos completamente seguros de querer usar esa granada aquí y no en una posterior huida?


Lo consideré por unos segundos, pero la verdad era que no quería seguir perdiendo más tiempo justo cuando el cronómetro me advertía que ya quedaban menos de 10 horas para volver con la niña a la frontera.


-Estamos contra el tiempo, debemos encontrar a la niña y huir de aquí abriéndonos paso como sea.- dije firmemente.


El soldado me facilitó la última granada con la que contábamos, sin darle ningún espacio a la duda jalé el seguro con mis dientes y la deposité junto a la puerta. Nos alejamos varios pasos y nos cubrimos las cabezas, el estruendo llegó a sacudir los pilares. Al acercarnos comprobamos felizmente que la puerta había cedido a medias, bastaba solo una patada para terminar de derribarla y así lo hicimos. La habitación era oscura y mayormente húmeda, sus paredes estaban decoradas con unos extraños cuadros emulando seres monstruosos que inspiraban gran temor. En el centro se encontraba una pequeña y dulce niña de alrededor de 7 años de edad, abrazaba un peluche sucio y viejo que expresaba un maltrato evidente. La niña estaba viva y nos miró asustada cuando entramos.


-¿Rose?- le dije con voz suave.- tranquila, se acabó todo. Estás a salvo.


La pequeña me sonrió, ha sido la sonrisa más dulce que he podido recordar hasta estos días, me agaché junto a ella y me dio un fuerte abrazo. Comprendí en ese instante que quizás mi propósito en el mundo era el de salvar vidas como ésta… hasta morir.


-Hazte a un lado, Leon.- escuché que me dijo Chris Redfield a mis espaldas.


Me puse de pié y me hice a un lado, pensé que Chris iba a revisar si tenía alguna herida o a cubrirla con algo, o a darle algún medicamento…, pero grande fue mi asombro al ver que le estaba apuntando con su pistola de mira láser directo en medio de los ojos.


-Pero… ¿qué haces?...


-Te lo explicaré en un momento…- me contestó Chris sin dejar de apuntar a la asustada niña.- pero este era el verdadero objetivo de la misión. Debíamos encontrar a Rose, pero no precisamente para llevarla de regreso…

La pequeña miraba aterrada el cañón de aquella pistola que estaba a punto de acabar con su vida, yo no sabía que diablos pasaba… y eso me enfureció mucho.

-No…- le dije firmemente a Chris.- me lo explicarás ahora.- me puse deliberadamente en medio de la pistola y de la niña.


-No lo entenderás en este momento, pero créeme que sé lo que hago.- me dijo con mucha calma.- La niña es portadora del derivado de las plagas con la célula que desarrolló Tricell, Ella es inmune, por eso no ha sufrido transformación alguna, pero existe el peligro latente y me atrevería a decir inminente de que pueda propagar el virus por todo el mundo.


-¿Y de qué forma haría eso si ella está aquí?- le pregunté de forma inquisidora.-, me dices que es inmune… entonces está la posibilidad de crear una vacuna y hasta un antídoto en base a su código genético.


-Leon, no seas ingenuo…- me contestó.- Sabes muy bien que eso no sucederá, porque no existe la verdadera voluntad de querer arreglar las cosas. Lamento no haber sido sincero contigo desde un comienzo, pero la misión es eliminar a la pequeña por el bien de todos nosotros.


-¿Vas a matar a una niña pequeña solo por que tú y a quienes obedeces están asustados?, ¿ni siquiera considerarás la posibilidad de darle una chance para salvarla?, ¿así es como suelen operar ustedes?... esa niña no está enferma de nada, es solo una portadora… Yo tengo amigos que realmente pueden hacer algo por ella, déjame llevarla conmigo.


-Por favor...- me contestó de forma dura y con cierto tono sarcástico.- sabes perfectamente que tus “amigos” no harán más que potenciarla como una peligrosa arma militar. Te atreves a hablar mal del grupo al cual pertenezco, pero tú y tu gobierno solo ven sus propios intereses.


La niña comenzó a llorar muy asustada en ese punto de la discusión. Mientras que el soldado vigilaba la entrada bastante nervioso.


-Chris, no es el momento para ponernos a discutir sobre aquello.- le dije casi en tono de súplica.- ¿Cómo vas a llegar y matarla?, ¿qué crees que dirá el primer ministro?


-Nada, porque ella no es hija de ningún primer ministro… fue una mentira, como también lo ha sido lo del bombardeo en la ciudad. Solo queríamos ganar tiempo para adelantarnos a un posible escape del grupo de orates que la ha mantenido cautiva.


-Oh, por Dios…- exclamé sorprendido y fastidiado.- ¿porqué entonces me han traído hasta aquí?, ¿para ayudarles a encontrarla?


-Por eso y para contar con el apoyo del gobierno a través de tu presencia, sinceramente creíamos que lo ibas a entender, Leon… por favor, trata de ver la realidad de las cosas, ¿Cuántos infectados no matamos para llegar aquí?, ¿Cuánta gente vio truncada sus vidas por el virus?, ¿Cuántas personas se van salvar si solucionamos el problema ahora y de raíz?


No respondí, Chris Redfield pasó por al lado mío y sentí como preparaba su arma, nuevamente volvió a apuntar a la niña. Su llanto, ese llanto que desgarraba…

no quería volver a escucharlo nunca más.

No quería volver a cerrar mis ojos y ver el rostro de otra victima nunca más

No quería llevar nuevamente un luto eterno por quien no pude salvar nunca más

Y finalmente pude ver el sentido correcto de las cosas.


-Tienes razón, Redfield.- le dije ya advirtiendo con mucha pena lo que podría venir a continuación.- Es hora de que deje de negar lo que soy, que deje de escuchar patrañas… y comience de una vez por todas a salvar vidas.










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Elige el final de la historia votando en la encuesta.

¿Debe Chris matar a Rose? O ¿debe Leon salvar a Rose?



Próximamente Capitulo final


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El diario de Leon S. Kennedy by Marcelo Carter is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 3.0 Unported License.

7 comentarios:

Brian dijo...

noooo Marce que bueno se puso esta historia Leon fue engañado por Chris y su gente yo creo que Leon debe salvarla y hacerle enteder a Chris las cosas pueden cambiar
espero el final con muchas ganas

AdrianSalvatori dijo...

Woow Marce felicitaciones! :)Ni capcom ubiese hecho una historia mejor! xd... y pues, Leon TIENE que salvar a rose! asi deba arriesgar su vida en un combate cuerpo a cuerpo con chris xd pero el tiempo lo dira ^^

Adrian aqi :D

Dav. Alberto dijo...

Muy Buen Capitulo, Chris debería entender, Leon ya ha salvado vidas con un virus involucrado, asi que creo que es mejor salvar a la niña, jaja una cosa mas, estoy seguro que era "Detrás de ti, Imbécil" y no "Detrás de ti, idiota", en fin, estubo muy bueno el capitulo, pero que pasa si la niña muere? en un accidente y que ni Leon ni Chris la pudo salvar? seria mas entendible...
pero igualmente voto por que Leon Salve a Rose

Marcelo Carter dijo...

Muchas gracias amigo Brian, Adrian y Dav. Alberto :)

Me alegro que les haya gustado, lo del "detrás de ti idiota o imbécil", bueno... Leon se sentiria igual de ofendido con las dos jaja. Quedan pocos dias ya para votar y muchas gracias por leer y comentar n.n

un saludo a todos.

Raymond Herrera dijo...

no!!!! Muy Bueno el capitulo!!!!! excelente el giro que tomo el relato!!!!!!!! A mi parecer Leon debe salvar a Rose!!!!!
Un Gran Trabajo El que haces!!!!
no veo la hora de leer el proximo capitulo!!!!!!

Marcelo Carter dijo...

Hola, Raymond. Muchas gracias por comentar, ya está el capitulo final jej. Un saludo.

camila tur dijo...

la historia esta genial, siguela porfa...yo voto por que leon salve
a rose, eso es mejor que matar a la
pequeña, en fin muy buena historia XD