sábado, 29 de octubre de 2011

Una desagradable sorpresa
















Aquella noche hacía calor, lo recuerdo porque sudaba bastante… tanto que llegué a temer por mi vida si es que el traficante Jason Maggot veía en mis gotas de sudor una suerte de… “trampa”.

La verdad es que pocas veces se me dio por hacer de agente encubierto, lejos ya de lo de Raccoon City fueron contadas las veces que me ocupé haciendo este tipo de cosas. Jason Maggot era un pez gordo, un tipo duro, y desquiciado. Yo me estaba haciendo pasar por un comprador de droga y toda la charla la estaba grabando a través de un sofisticado sistema de cables que llevaba bajo mi camiseta de los Lakers. Toda esa información era oro puro para los federales. Una vez terminada nuestra conversación me retiré de su apartamento con el sentimiento de que alguien tarde o temprano me iba a disparar por la espalda, si… era como darle la espalda a una cobra.

Afortunadamente logré cruzar la puerta y salí a la calle, aflojé toda la tensión acumulada en un suspiro. Luego limpié el sudor de mi frente con la gorra que llevaba puesta y me alejé caminando de forma distraída. Al cabo de unas tres cuadras me recogió Staton Pickman, un poli de aquel distrito con el que estaba afianzando una estrecha amistad.

-¿Cómo nos fue?- me preguntó mientras arrancábamos del lugar en el automóvil.

-No sé como no estoy muerto… estoy seguro que se dio cuenta…- le dije ya más aliviado.- Estoy seguro que hoy mismo por la noche enviará matones a la dirección falsa que una vez se “me escapó a propósito” frente a sus hombres, para que me liquiden.

-Bueno, pero no vas a estar ahí, linda sorpresa para Jason, ¿no?

-Sí, me hubiese gustado ver su cara cuando se de cuenta de todo el engaño… menos mal que ya no lo volveré a ver más, con esto termina todo.

-¿Grabaste todo?, ¿dio las fechas y los nombres?- me preguntó Staton.

-Así es… todo.

Tomamos la carretera central aquella vez, para así acortar nuestro trayecto hacia el punto de encuentro con los federales, pero no contábamos con que un misterioso automóvil se unió en nuestro camino… nos estaban siguiendo. Miré por el retrovisor un par de veces y el otro automóvil venía demasiado rápido, una mano se asomó por la ventanilla derecha y comenzó a dispararnos en la solitaria y silenciosa carretera central.

-Oh, por Dios… ¡son ellos!, Jason se ha dado cuenta.- le dije a Staton mientras cargaba mi arma.

-Está perdido, el pobre hijo de perra sabe que con las pruebas de la grabación está totalmente perdido…- me contestó Staton.- Leon, afírmate.

Mi amigo aceleró a fondo, era una carrera contra el tiempo y contra la muerta. De pronto una ráfaga de metralleta llovió sobre nosotros, los mafiosos ocupaban arsenal pesado.

-Cielos,… intenta perderlos, Staton… responderé al fuego.- le dije una vez que me sacudí los pedazos de cristal roto.

-Ya era hora…- me contestó él.

Saqué mi cabeza con cuidado por la ventanilla y comencé a disparar hacia atrás, intentaba darle a las ruedas con mi pistola, pero no era para nada un blanco fácil. De pronto una de mis balas les rompió un foco, eso los hizo aflojar en velocidad.

-Bien hecho… hemos ganado varios segundos…- me dijo Staton.


Eso fue lo único que escuché antes del sorpresivo y devastador caos que sobrevino luego. Una explosión… literalmente una explosión llegó a mis oídos, no sé a que velocidad venía conduciendo Staton, pero impactamos allí en medio de la carretera con algo que de pronto se nos cruzó, el estallido de vidrios fue brutal, Staton perdió el control y finalmente volcamos junto a un árbol.

Todo se fue a negro.

Creo haber despertado a los pocos minutos después… unas voces dando órdenes llegaban a mis oídos, luego varios disparos se escuchaban a la distancia. Poco a poco fui recobrando la consciencia y la memoria, quise moverme… pero mi hombro se había hecho mierda al impactar contra el techo del automóvil, me costó un montón poder mover mi brazo derecho. Observé a Staton y se encontraba con los ojos cerrados, temí lo peor.

-Staton…. Hey… Staton… despierta… ¿estás… estás bien?- le preguntaba mientras que de fondo continuaba la balacera a lo lejos.

-¿Bien?... ¿algo así como antónimo de mal?- me contestó de pronto mientras abría los ojos.

-Genial, si puedes hacer chistes malos es porque estás bien…- le dije mientras comenzaba a pensar en como salir de debajo del automóvil, estábamos volteados y aprisionados.- Escucha, ¿te puedes mover?

-Creo que no… mi pierna izquierda se ha fracturado…duele como el carajo. ¿Qué es esa balacera?

-No lo sé, de hace un rato la vengo escuchando… seguramente ha llegado la poli y se están batiendo contra los matones de Jason que nos venían siguiendo.

De pronto, súbitamente se hizo el silencio. No hubo más balazos, ni gritos. Staton y yo intercambiamos una mirada de cierta intranquilidad.

-Espero que hayan ganado los polis…- me dijo.

Luego unos pasos parecían acercarse por la carretera, iban a un ritmo y compás un tanto extraños. El sonido de los pasos era como el que hacen los caballos al trotar en el pavimento. Ambos nos quedamos en silencio mientras los pasos se acercaban cada vez más a nosotros.

-Esto no me gusta…- me dijo Staton en voz baja.

-Ni a mí…- le contesté. Posteriormente estiré mi cuello e incliné mi cabeza hacia la derecha para poder ver a la carretera haciendo un gran esfuerzo y ahí divisé lo que hasta el día de hoy me causa escalofríos… a causa de mi posición lo único que pude ver fueron las piernas de alguien, pero en realidad no eran piernas, sino “patas”, literalmente eran patas de caballo… con sus pezuñas y todo.

-Leon, ¿qué es?

-Son dos patas… dos patas de caballo vienen hacia nosotros.

-¿Dos?, pero si los caballos tienen 4 patas.

-Entonces no es un caballo, solo dije que tiene “patas de caballo”, ve tú a saber que animal es… no puedo ver más arriba.

Ambos tuvimos la oportunidad de ver aquellas horrendas pezuñas, pues el animal comenzó a rodear el automóvil. Ni Staton ni yo hicimos ruido alguno, hasta conteníamos el aliento. De pronto un fuerte golpe a la carrocería nos sacudió por completo e hizo que se nos escapara un alarido, esto hizo que el animal continuara con sus embates contra el automóvil volcado.

-¡Oh , por Dios!... ¿qué clase de animal es este?- me preguntó Staton.- ¡Nos va a matar!

Busqué mi pistola por unos segundos, finalmente se encontraba atrapada bajo la parte posterior de mi espalda. Saqué mi mano por la ventanilla hacia fuera y di un disparo al aire. Esperaba que el animal o lo que fuera se asustara, sin embargo como respuesta obtuve unas perturbadoras carcajadas…

-¿Me golpee de forma dura en la cabeza… o realmente escuché unas carcajadas?- me preguntó Staton.

-Creo que ambos nos golpeamos fuerte en la cabeza…- atiné a responder.

Luego los embates continuaron, de forma más violenta y salvaje, un golpe nos empujó de regreso a la carretera y el automóvil dio varios giros. Me aferré al arma y comencé a buscar un blanco, era esa “cosa” o nosotros. Lo único que tenía a la vista eran sus patas… esas extrañas patas.

-¡Dispara!, ¿qué esperas?- exclamó Staton al ver que estaba fijando el blanco.

Y lo hice, dos certeros balazos impactaron de lleno en sus extremidades. Pero lejos de acabar con aquel ser, esto le hizo enfurecer un poco más.

Continué disparando y varias balas dieron en el blanco, pero el efecto era nulo. Finalmente se me acabaron las balas.

-Sin balas…- le dije a Staton.

-Demonios… y esa cosa ni siquiera se ha cansado…- me contestó.

Luego, aquella cosa saltó sobre nosotros y comenzó a destrozar la parte inferior del automóvil para encontrarnos.

-¡Está haciendo trizas la carrocería, Staton! ¿Tu arma?, ¿Dónde está?

Mi amigo comenzó a buscar por su cintura y finalmente dio con su arma de servicio, pero creo que ambos sabíamos que iba a ser totalmente inútil contra esa cosa. Esperamos en silencio hasta poder verle la cara. Sin embargo, aquello nunca sucedió… de súbito y aparentemente sin razón alguna aquella cosa se alejó de un salto hacia un costado de la carretera y luego se fue alejando dando otros grandes saltos a través de la noche. Con Staton no nos hablamos hasta varios minutos después, luego de que se nos hubiera pasado el shock y la conmoción.

-Escúchame, esa cosa ya se ha ido… saldré y pediré ayuda, conserva tu arma.- le dije a mi amigo y me dispuse a salir de debajo del automóvil.

Una vez estando fuera del vehículo retrocedí unos cuantos metros por la carretera corriendo y fue ahí donde me encontré con la desagradable sorpresa… los matones de Jason Maggot estaban todos muertos, los cuerpos tirados alrededor del automóvil daban señales de haber ofrecido una imperiosa lucha por sobrevivir haciendo uso de sus armas.

Lo extraño fue que todos los cuerpos estaban decapitados, ninguna cabeza se encontró posteriormente por los alrededores…







Aún no descarto la teoría de mi amigo Staton y lo del "golpe en la cabeza"...


LEON S. KENNEDY 01:28 A.M.



Creative Commons License
El diario de Leon S. Kennedy by Marcelo Carter is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 3.0 Unported License.

4 comentarios:

Brian dijo...

wouw una historia muy interesante marce un saludo :)

Marcelo Carter dijo...

jeje, grax brian por comentar. saludin :)

Fabristan/stanley dijo...

wow.....espera......bueno,no se si es una historia relacionada con capcom....pero,en silogia de años....en que año paso eso? y que paso con Leon y Staton...es mas....quien es Staton? y al principio cuando Leon fue capturado,que paso? mataron a Henry? y despues del asesinato,que paso con Leon? es una gran historia,pero me quede un poco atontado,te agradeceria tu respuesta ;)

Marcelo Carter dijo...

Hola, Frabristan Stanley... pues la historia está ubicada por ahí por el 2008-2009 (bien lejos de lo de Europa y más aún de lo de Raccoon city) Staton es un poli amigo de Leon que últimamente ya no ha visto mucho u.u

saludos jeje