sábado, 6 de marzo de 2010

Los verdaderos amigos

Historia envíada por Mauricio Gaytan Rodriguez, de México.(¡gracias!)




















Los últimos dos zombies que maté, apenas unos jóvenes, aún merodean por mi cabeza y me tienen desvelado… me han hecho recordar mi juventud, mis amigos y mi escuela.
Recuerdo a mis amigos de la secundaria: Marco, Jim, Lady y Vanessa. Éramos los amigos perfectos, de esos que uno siempre echa de menos cuando no están y que sueña con tenerlos antes de conocerlos. Recuerdo que a mi me gustaba unan chica llamada Jennifer Grey. Era la mas hermosa y popular de la escuela y tenía un plus, era ni mas ni menos que la hija del alcalde de la ciudad.

Mis amigos me decían que ella no era para mí, que dejara de soñar, pero yo no les hice caso. Hasta Recuerdo una conversación que tuve con Jim unas semanas antes de graduarnos, le confesé que me iba a declarar ante ella, obviamente Jim se encargó de hacerme parecer un idiota.

-Ella te va a rechazar- me dijo él mientras intentaba destapar una botella de tapa dura.- A no ser que te conviertas en un jugador de futbol ella te aceptaría

-No importa, Jim, no tendré nada que perder si me declaro- le respondí.-no quiero abandonar la escuela y luego mortificarme con la pregunta: ”¿porqué no me declaré?”

-Es que no la conoces…- volvió a insistir, esta vez mirándome a los ojos.-ella NO TE ACEPTARÁ, y además de eso le contará a sus amigos quienes se burlarán de ti, ya sabes de quienes hablo, el “grupito” aquel…

-Me importa un bledo eso, total, ya no queda nada para terminar la escuela.

-Bueno no te rogaré, anda y dile, pero lo mas seguro es que te rechace. Si te gustan las humillaciones, pues no te detendré.

Luego le contesté algo, pero no recuerdo qué. Hace mucho que no me acordaba de esta charla con Jim, ¿qué habrá sido de él? Extraño ese tipo de gente, la que se preocupa por uno. También recuerdo cuando conocí a mi grupo de amigos: Marco stv…starv…, algo así, a Jim McCain, lady Williams y Vanessa Carlton. El primer día de escuela, fue un accidente y un grandioso accidente he de decir.

Ocurrió pocos minutos antes de la hora de clases, yo estaba buscando mi casillero y en el momento que lo encontré vi pasar a lady, estaba dirigiéndose a su clase cuando de la nada aparecieron unos bravucones (de esos que nunca faltan)… eran del ultimo año, y le encararon. Era bastante obvio que le querían quitar algo, pues ellos eran de ultimo año y ella apenas una niña. No sé de donde saque el valor y la valentía para enfrentarlos, supongo que de las peliculas y superhéroes de aquel entonces, me acerqué y les dije:

-¿Porqué no se meten con un hombre, y que sea de su tamaño?

Mis pies temblaban y mi corazón latía furiosamente, tragué un poco de saliva, lo que fue advertido por uno de los chicos. Justo cuando uno de ellos me iba a responder, apareció un profesor atrás de mí… Bell, creo que era su nombre.

-Con que molestando otra vez a los recién ingresados, ¿no?- le dijo Bell al muchacho mas grande de aquella pandilla.

En esos momentos sonó el timbre y ellos desaparecieron en un abrir y cerrar de ojos del pasillo.

-Kennedy – me dijo.- si te vuelven a molestar, nada mas dímelo. Ahora vayan a clases.

-Si, muchas gracias.- le respondí casi avergonzado.

Lady, quien se había mantenido al margen por un instante, se acercó a mi.

-¿Como te llamas?- me preguntó.

-Leon

-Lindo nombre- me dijo sonriendo.- muchas gracias.

-De nada- le respondí, ¿tú como te llamas?

-Lady…

-Lady, ahh ese si que es un bonito nombre

En mi primer día ya me había hecho una amiga. Después conocí a marco en la clase de computación, recuerdo muy bien que no había computadoras suficientes para todos. El profesor Tomas Lee (un profesor bastante gracioso bueno para contar chistes) nos dijo que nos acercáramos a uno de los compañeros que ya estuvieran trabajando en algún PC.

-Hola, ¿me avisas cuando termines?- le dije con una vez casi de bebé

-Es toda tuya…- me respondió levantándose de su silla.

En esos momentos que la ocupé, él se me quedo viendo como trabajaba, Marco sabia lo suficiente sobre diseño de paginas webs y todo acerca de la nueva cosa esa (por aquel entonces) llamada “Internet”. Yo, en cambio tuve suerte de que me hubiese dejado la computadora encendida. No sabía hacer nada y cuando me vio que mi rostro estaba colorado como tomate creo que se compadeció de mi y me ofreció su ayuda.

Ya me había hecho un segundo amigo. Saliendo de clase iba platicando con él, todos los alumnos salían de sus aulas y en esos momentos choqué con mi estimada amiga Vanessa, por accidente le tire todas las cosas.

-Lo lamento.- le dije.- déjame ayudarte.

Ella solo sonrió y yo me agaché a recoger sus cosas

Aquí está todo.- dije finalmente sonriendo.- ¿Cuál es tu nombre?

-Carlton, Vanessa Carlton.

-Ok, lo siento, Vanessa.

-Descuida, es mi culpa también por no fijarme.

Cuando reanudé mi marcha, me di cuenta que Marco ya no me acompañaba más, se había esfumado en medio de todo el montón de estudiantes.

En la hora del almuerzo por lo general si eres nuevo no sabes en que mesa sentarte ni con quien. Caminé hacia una mesa que se encontraba en una esquina, junto a una ventana, en el lugar no había nadie. Apenas le iba a dar la primera mordida a mi emparedado cuando alguien se sienta al otro lado de le mesa justo en frente de mi, era Jim.

A Jim lo conozco desde el kínder pero luego nos tuvimos que separar, sus padres se divorciaron y Jim se tuvo que mudar a Texas con su mamá. Tuve contacto con él durante 1 año, en su ultima carta me dijo que había encontrado novia…, en fin.
Bueno, él estaba allí sentado frente a mí, creo que me dijo lo siguiente:

-¡¡Que pequeño es este mundo,Leon!!

-¿Eh?- me limité a mirarlo con extrañeza.


-¿No me recuerdas?
-La verdad no…- le dije intentando hacer memoria.

-Soy yo, Jim…

Al instante se me vino a la memoria nuestras travesuras en los primeros años de primaria.

-¡Vaya!, que suerte tengo de haberte encontrado aquí.- le dije aliviado de ver a alguien conocido en esa especie de prisión infantil.

-Pues, lo mismo digo.

Luego, de improviso y apareciendo de la nada se acercó Lady, a quien se le habían acercado aquel grupo de bravucones, me rodeó el cuello con sus brazos.

-Que bien, voy a almorzar con mi héroe.- Dijo

-¿Héroe?- preguntó Jim sin entender nada.

- Es una larga historia- dije medio sofocado.

-Jeje, siempre te ha gustado ayudar a los demás… deberías ser policía, Leon.- me dijo Jim a modo de broma, yo solo lo observé con extrañeza.

-Bueno los voy a presentar. Lady he aquí a mi amigo Jim, Jim ella es…lady

En esos instantes Vanessa aparece y se sienta con nosotros.

-Hola, ¿me puedo sentar aquí?

-Claro que si, cuñada- respondió Lady

-Ah, ¿ustedes dos se conocen?- preguntó Jim refiriéndose a Vanessa y Lady.

-Claro, desde pequeñas.

Luego fue Marcos, quien se acercó al grupo

-¿Me puedo sentar?- peguntó con una sonrisa.

-Si, oigan este es marco lo conocí en mi clase de computación- dije presentándolo ante los demás.

-Hola.- saludó él de manera educada y se sentó junto a mí.

En ese instante, y sin saber porqué, comprendí que seríamos todos muy buenos amigos. Comenzamos a conocernos cada día, en cada clase nos apoyábamos no nos importaba lo que decían de nosotros si nos perseguíamos unos a otros jugando, o si nos reíamos de cualquier cosa, la verdad no nos importaba.

Lo ultimo que supe fue que marco se graduó en informática en Harvard, Vanessa estudiaba piano y ballet y la apoyamos en su decisión de irse a Nueva York a continuar sus estudios. Al graduarse de la academia de Ballet, conoció las presiones a las que están expuestas las bailarinas profesionales y lo abandonó. Volvió a dedicarse al piano y comenzó a escribir canciones, fue a la universidad de Columbia, trabajó como mesera y comenzó a tocar en bares y clubs. Así conoció a Peter Zizzo un busca talentos ella se volvió una famosa compositora después de eso nunca pude hablar con ella. Jim logró ser un grandioso cirujano, trabajó en Washington DC., supongo que aún debe ejercer ahí. Con la última que tuve contacto fue con Lady
Ella me dijo que se había casado con un español llamado Cayetano se fue a vivir al país Vasco con él, tuve la oportunidad de conocer a sus hijos Tom y Javier antes de que se fueran.

Lo último que me dijo fue: “Hasta pronto, mi héroe”.


Es duro echar una mirada al pasado y luego contemplar mi solitaria realidad. ¿Aún seguirán los cuatro con vida?, ¿podremos reunirnos alguna vez?






Por cierto que Jennifer Gray me rechazó, terminó de novia con el mismo tipo con quien luego se casó y luego la mató de un escopetazo en un arrebato de celos, luego él se voló la cabeza…

Me tocó asistir en los peritajes del caso.


LEON S. KENNEDY, 00:36 A.M.

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7 comentarios:

Jose Luis dijo...

Hola Mauri, felicidades!! Muy buena historia, sorry por lo del otro día pues andaba con problemas de la red y trabajo de la escuela.
Siempre sigue tus sueños, porque al final de cuentas... nada nos llevaremos cuando nos vayamos, te invito a que si tu deseo es escribir adelante, esta es una prueba de que lo puedes hacer muy bien... Nuevamente Felicidades primo.

latigresa dijo...

Muy buen trabajo Mauricio...sigue asi!;) muchas gracias Carter por haber publicado esta historia...
Saludos!

Alexx dijo...

xDD no supero el final xD.
Sige asi Mauricio! parece que tambien encontramos otro escritor!!
Y marcelo publica mas historias a cada rato me da curiosidad que otra historia contara Leon...

Anónimo dijo...

wow ke buen historia
haha
te gusta vanessa carlton?
o solo fue coincidencia ese nombre?¿
por ke yo amo a esa mujer
kanta genial
hehe bueno bye

mauri dijo...

oie amo a vanessa carlton es una diosa cantar como un angel y no es considencia adora a esa mujer...

mauricio dijo...

que malo ya me van a kitar mi historia de la paguina principal que malo jajaj jejeje ok un saluddo paro todos . . .

Mery dijo...

Me encantóóóóóó el final!!!

(sobre lo que fue de la vida de Jennifer Gray)

Eso se llama karma, =p

Mery ;)