martes, 20 de septiembre de 2011

Aniversario: amargura





















Cuales terroristas nos infiltramos en Capcell.



Aquella noche me di cuenta de que ya estaba viejo… solo a un viejo como yo se le podía ocurrir lo de los pasamontañas, en fin, todo por un ideal… por una visión, por un maldito pedazo de libertad. El mundo andaba loco por esos días, y ahora francamente… todo es igual para mí.

Al entrar en Capcell nos fue fácil ubicar a Michael Kheops, su director. Irrumpimos en su oficina y casi se orinó en los pantalones al vernos a Sherry, Ark y a mí vestidos completamente de negro y cada uno con un pasamontañas en la cabeza, sin embargo permaneció sentado tras su escritorio con sus ojos impávidos.

-Michael Kheops, se acabó…- dijo Ark acercándose a su escritorio.

-¿Eh?,… ¿qué es esto?... ¿un asalto?- preguntó Michael confundido.

-Firmará una carta en donde renunciará a su cargo por prácticas ilegales y genocidas como director de Capcell.- Ark depositó la carta ya escrita sobre el escritorio de Michael quien poco a poco comenzaba a darse cuenta de qué sucedía.

-Es imposible… yo, yo solo soy un empleado más, ser director no significa que sea dueño de todo esto…

Cogí su mano izquierda y se la clavé al escritorio con un lápiz, gritó como niña.

-Grite cuanto quiera… hemos reducido a los guardias.- Le dije.- Por cierto, su respuesta me recuerda a la de los Nazis, cuando perdieron la guerra y llegó la hora de rendir cuentas, lo que más se escuchaba en Alemania era “yo solo cumplía órdenes”, “mis superiores estaban a cargo de todo”. Bien, como esa respuesta ya la conozco y no es la que quiero oír… iré cortando sus dedos uno a uno hasta llegar a lo que quiero escuchar… ¿tenemos un trato?

Sherry y Ark me miraron un poco asustados, nunca habían visto esa faceta mía… y para ser justos, yo tampoco. Michael Kheops tragó saliva y firmó el documento traído por Ark, luego se echó para atrás en su silla.

-Ahí está su estúpida declaración… ¿acaso creen que servirá de algo cuando se sepa la verdad? Jaja, son unos idiotas…

-Sí, pero unos idiotas con pasamontañas.- contestó Ark guardando el documento firmado.- Ahora nos acompañará a dar un paseo, llévenos a la planta donde incuban los virus.

Capcell se encontraba con bastante poco personal y el reducido contingente de seguridad nos propició una oportunidad única esa noche. Allí teníamos a Michael Kheops llevándonos por unos enormes pasillos hasta la planta de incubación. Finalmente llegamos a un enorme salón blanco en cuyo centro se encontraba un muro de acrílico que nos permitía ver la puerta de seguridad que había al otro lado, y tras ella, otro cerrojo de vidrio esterilizado.

-Bien, Michael. Aquí es donde desarrollan sus porquerías, abra las puertas, nos llevaremos todo.- le ordenó Ark.

De pronto una alarma comenzó a sonar al interior de Capcell, alerta de evacuación, eso nos desorientó a todos… menos a Michael quien comenzó a sonreír, luego esa sonrisa fue derivando en carcajadas.

-¿Qué es tan gracioso, pedazo de idiota?- le pregunté mientras le apuntaba con mi arma. Sherry y Ark mientras tanto intentaban oír el mensaje de la alerta.

-Jejeje… no es una alerta de intrusos en el edificio…- me contestó feliz de la vida.

-¡Silencio! Es una alerta de evacuación.- dijo de pronto Ark poniendo atención a la voz del altoparlante.

-Jajaja no hay isla asiática como conejillo de indias, jajaja… todo es mentira.- comenzó a decir Michael.

-Cierra la boca.- le dije.

-Es esta ciudad jajaja, es aquí donde el virus se ha de propagar jajaja.- dijo entre unas extrañas carcajadas. Se me heló la sangre, no podía estar hablando en serio.- Así es, todo ha sido en vano… Capcell los ha estado vigilando desde un comienzo, sobre todo a ti Leon… jajaja ¡al fin te van a agarrar, Leon!

-¡¡Cállateeee!!- grité y le di un puñetazo en el rostro que lo aventó hacia el acrílico que solo se trizó. No podía creerlo, ¿Cómo sabía mi nombre?, ¿Qué estaba ocurriendo?

-¿Y sabes que es lo mejor de todo?, el virus se acaba de fugar por “accidente” jejeje… y mañana todos los noticieros y periódicos dirán que tú y tus amigos fueron los culpables jajaja… estás en el lugar correcto y el momento preciso jajajaja.

-….debemos irnos… ¡ahora!- gritó Sherry.

-Te atraparon, Leon… jajajaja, ¡al fín te atraparon!- me volvió a decir aquel sujeto, pero fue lo último que dijo antes de que mi bala le cerrara la boca, su cuerpo cayó al suelo con violencia.

Nos pusimos las mascarillas que habíamos llevado para manipular la planta de virus y huimos de Capcell, una vez afuera nos topamos con el primer obstáculo, el mismo maldito y eterno obstáculo de siempre. Se trataba de uno de los guardias de seguridad de Capcell, caminaba de forma lenta y torpe…

-Es es… un infectado…- balbuceó Sherry.

-Oh por Dios, soltaron el virus en la ciudad… lo de la isla asiática era para despistar ¡siempre había sido esta ciudad!- exclamó Ark al borde de la locura.- Todo fue una trampa, nos van a inculpar ¡nos van a inculpar!

Otro certero balazo de mi arma atravesó el cráneo del infectado, dejándonos el camino libre por ahora…

-Escuchen, no dejen que el pánico los supere… sobre el edificio de GlobalCare hay un helipuerto, ¿no? Podremos huir en helicóptero.

-Es cierto…- dijo Sherry.- no todo está perdido.

-Debo ir por mi familia a casa, espérenme ambos en GlobalCare.

-No, voy contigo, leon. No te dejaré - me dijo de pronto Sherry.

-Yo voy a GlobalCare y les esperaré con el helicóptero encendido, no tarden, nos comunicaremos por móvil.- nos dijo Ark despidiéndose.

Junto a Sherry emprendimos el camino a casa, robamos un automóvil. En el camino fuimos testigos del infierno que se estaba desatando en la ciudad, cientos de personas en las calles huyendo y tratando de huir de algo que no podían comprender, algo que era nuevo para ellos. Ya se estaban originando los primeros incendios y saqueos. No tenía idea de la velocidad de transmisión de este virus, pero todo parecía estar yendo muy rápido, quizás más rápido de lo que hubiera deseado…. Pisé el acelerador a fondo.

Fue ahí cuando impactamos con otro automóvil que huía a toda velocidad y se había pasado un rojo. Nos volcamos, pero Sherry había salido disparada a unos cuantos metros fuera del vehículo. Comencé a moverme, quise salir, pero había quedado atrapado en mi asiento… pude ver el momento exacto en el que un infectado se acercaba a Sherry.

-¡Nooooo!- grité con todas mis fuerzas y recién ahí pude zafarme. Salí de debajo del automóvil con bastante dificultad.

Me acerqué a Sherry cojeando, mientras aquel zombie iba por su segunda mordida, disparé y finalmente se quedó tumbado en el suelo para nunca más levantarse. Abracé a Sherry y ella se acurrucó en mis brazos, me miró con una paz que hasta el día de hoy me duele recordar.

-Tranquila, estarás bien…- le dije.

-No mientas, Leon… ya sabes que me va a pasar…

-Has sido valiente… una niña muy valiente.- le dije y le quité el pasamontañas, luego acaricié sus cabellos.- Eres la pequeña más valiente que he conocido.

-¿Sabes que fantasía solía tener de niña luego de lo de Raccoon City?...- me preguntó de pronto.- Solía imaginar que tú y Claire eran mis padres y yo era como su hija…, y que nos íbamos ir a vivir los tres juntos…

-Los tres estaremos juntos… te doy mi palabra, Sherry…- le dije con un nudo en mi garganta.

-Pero parece que el destino quiso otra cosa… ni Wesker, ni nadie pudo suplantarlos a ustedes… ustedes dos fueron mis reales padres…- volvió a decirme, luego su mirada cambió.- Estoy lista, Leon… ya estoy lista.

-Oh, Sherry…- dije y comencé a llorar.

-Hazlo, Leon… líberame… quiero ver a Claire… quiero verle y decirle que pronto volveremos a estar los tres juntos.

Saqué mi arma y con mi mano derecha deposité el cañón en la sien de la pequeña niña, de Sherry.

-¿Ves?, tal como en aquellos días…- me dijo sonriendo.- una vez más vas a salvarme… hazlo, mi héroe…

Halé el gatillo y con gusto me hubiese ido yo también con ella. Lloré junto a su cadáver por casi media hora.

Luego de aquello comencé a correr a casa, Jessica y Max debían estar preocupados por todo lo que debían estar pasando por la TV. Apuraba el paso, pero las calles parecían alargarse a propósito. Finalmente llegué, había luz en el interior… entré y el silencio que me recibió sacudió mi columna vertebral… si, me había cegado demasiado…

Una mancha de sangre se asomaba desde la cocina, sentí naúseas y comencé a avanzar con un sentimiento parecido al que deben tener los condenados a muerte cuando van a recibir la inyección letal… temblando me apoyé en el umbral de la puerta y finalmente abrí los ojos… allí estaba la silla de ruedas del pequeño Max volcada y junto a ella, estaba él… con sus órganos desparramados sobre el piso. Quiso defenderse y había ido hasta la cocina en busca de un cuchillo, pero el infectado fue más rápido y lo devoró, al menos el destino fue más justo con él y le otorgó la muerte en vez de la condena de ser un zombie más. Vomité, ya no tenía fuerzas…

Al erguirme ví con el rabillo de mi ojo a Jessica, quien me observaba con su mirada perdida desde un rincón de la casa, todo ya estaba perdido. No me sorprendí al verla abalanzarse sobre mí, no podía hacerle daño, y tampoco quería… no tenía ya fuerzas. Solo la empujé hasta la puerta del sótano y la encerré, comenzó a patear y a gruñir y fue ahí donde me vi superado por completo. Apoyé mi espalda en la puerta y lentamente me fui cayendo hasta terminar sentado en el suelo. Mis lágrimas se habían acabado por completo, opté por quedarme ahí sentado hasta morir…

De pronto el móvil comenzó a sonar, era Ark Thompson.

-Leon, los estoy esperando…

-Ark, están todos muertos…- contesté.- Sherry, mi hijo Max y mi esposa… ya, ya no deseo nada, créeme, vete. Por favor, vete tú…

-n…¡no puede ser!...no puede ser, Leon. Amigo, escucha, ¿Dónde estás?, iré en el helicóptero a buscarte.

-¿No entiendes?... quiero morir, Ark. Sálvate tú.

-Leon, los que planearon esto deben pagar… los que usaron esta ciudad para experimentar y han asesinado a tanta gente deben pagar uno por uno. La muerte de Sherry no debe ser en vano, amigo. Yo me encargaré de hacerle justicia y luego moriré tranquilo.

-Ark, espérame en GlobalCare… voy en camino.

Decidido me levanté, junté fuerza, valor y coraje de la nada misma e intenté darme un poco de vida. Thompson tenía razón… pero el destino me tenía preparado otro golpe más. Quizás de haberle dicho a Ark que tomara el helicóptero y fuera hasta mi casa le hubiese salvado la vida, no lo sé…, quizás si fue mi culpa y mi castigo fue haber presenciado el instante exacto de su muerte.

Llegué a GlobalCare a los 40 minutos después. A la distancia pude ver a un grupo de soldados, guiados por un general… tenían a Ark en el suelo de rodillas, y con ambas manos atadas a su espalda.

-Preguntaré solo una vez más…- dijo aquel general.- ¿Dónde está Kennedy?

-Ya se lo dije, está en los himalayas junto al Yeti jajaja, yo jamás he conocido a ningún Leon Kennedy, maldito payaso.

-Bien, como usted quiera.- dijo e hizo una señal a los soldados quienes desenfundaron sus armas.

-Necesitará mucho más que esto…- dijo Ark apretando sus dientes.

-No lo dudo… ¡fuego!- ordenó el general.

Acribillaron a Ark thompson en plena calle, su cuerpo cayó hacia atrás doblando sus rodillas, quise gritar, pero me mordí los labios… Ark, amigo mío…


Salí de la ciudad por el conducto de alcantarillados, me radiqué en la ciudad vecina, pero no pude permanecer ahí por mucho tiempo… supe que el gobierno había congelado mi cuenta bancaria y mi pensión de créditos. En el noticiero vi mi fotografía al igual que en los periódicos, habían ofrecido una recompensa por mi captura… más que mal soy el único autor responsable vivo de la desgracia ocurrida en aquella ciudad donde un virus fue liberado sobre la población. Ya no podré seguir ocultándome por más tiempo… Capcell y el gobierno están por todos lados, no puedo hospedarme en ningún lado, no puedo hacer ningún tipo de registro, no puedo ni comprar, ni vender... solo robar.

El gobierno dice que me atrapará en las próximas 72 horas, al menos eso informaron en el último comunicado de prensa que pasaron por TV, junto al presidente por fin vi a Chris Redfield… estaba muy delgado y casi calvo…le daba todo su apoyo a las pesquisas policiales, y estaba colaborando de forma muy entusiasta con Sussman en el FBI, jamás había estado prófugo… todo había sido parte de la trampa…

Al fin me agarraron… es cierto

Compruebo la única bala que me queda en mi pistola y dedico un pensamiento a mis amigos…









Al fin me agarraron… es verdad…


Pero no me tendrán vivo…









***



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El diario de Leon S. Kennedy by Marcelo Carter is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 3.0 Unported License.

9 comentarios:

Lady Bateman & Puppeteer Raven dijo...

genial! ... me esperaba justo este final.
muy buena la historia Marce!
saludines n.n

Marcelo Carter dijo...

jej, muchas gracias, Lady. Un saludo y... espero que quede en tu consciencia!

jaja, nah, solo bromeo.

saludín :)

Rouse dijo...

Lo lograste Marcelo, me hiciste llorar!!, te juro que asi fue, por la muerte de Sherry y de Max su hijo, tal vez estoy exagerando pero me quedo un sentimiento de nostalgia y tristeza, sinceramente no le deseaba mas sufrimiento a Leon, como ya habia dicho el ha sufrido bastante, por otro la fue una excelente historia, solo por curiosidad, como era el final dulce?, tengo la angustia y duda.
Saludos

Butterfly dijo...

Ok xd, esperaba un final amargo, pero esto es un poco exagerado no crees? Pobre leon. Xd genial historia marce, te luciste:)

ray_tyrant dijo...

hola marce!!! muy bueno el final amargo!!! espero porderr llegar a ver el fina dulce algun dia

saludos

Raymond Herrera

frankie stein dijo...

porque asiiiii me hiciste llorar queria q leon siguiera vivo y claire no estaria muerta ..., solo perdida o algo asi

Marcelo Carter dijo...

seh, yo también queria eso T.T jeje. Muchas gracias por sus palabras. Es muuuy probable que para una segunda cajita infeliz incluya el final "dulce", no sé si lo suba de forma directa al blog, pero sí que para otra cajita infeliz tengo planeado poner ese final n.n un saludo y ya se viene nueva historia

Rouse dijo...

De haber sabido Marce, hubieras puesto el final "Dulce" en esta historia y en tu proxima cajita infeliz el final "Salado", ya que le quedaria lo de "Infeliz", y no nos hubieras hecho llorar tanto, ja ja, bueno ya se me paso el sentimiento, te mando un beso, cuidate.

Brian dijo...

Excelente Historia Marce el final quede helado jaja, ahora voy con las ultimas historias que me quedan para ponerme al día saludos