miércoles, 6 de junio de 2012

Posibilidades




















Sábado por la noche, a bordo del transporte público. Un hombre de campera amarilla sentado 4 asientos más adelante llamó mi atención poderosamente, distrayéndome por completo de la charla que mantenía con mi buen amigo Phoenix.

-¿Qué sucede?- me preguntó Phoenix al notar mi poco interés en su charla.

-Ese hombre… el pelirrojo de campera amarilla.- le contesté sin quitar mi vista del sujeto.- ¿Va muy abrigado, no?

-¿Eh?, puede ser… también el cielo es azul y el agua es mojada…-me contestó con cierta ironía.- ¿porqué?

-Pues es una noche particularmente calurosa, pleno verano… ya sabes. Mira a tu alrededor, todos llevan remeras y ropa más bien ligera.

-Yaaa…- me dijo con un dejo de incredulidad.- prosigue…

-¿Porqué no se quitará la campera?- pregunté finalmente.

-Porque a lo mejor tiene frío, a lo mejor debajo va desnudo, a lo mejor lleva una remera que le avergüenza mostrar, o a lo mejor es un idiota, etcétera… ¿quieres más explicaciones?

-Phoenix, ¿sabes porqué llegué a ser amigo del actual presidente de EEUU?...

-No.

-Te aseguro que no fue por ser un tipo ingenuo y bien pensado de todo.

-Sí que te lavaron el cerebro los federales, ¿eh? Ponerte a la defensiva por una maldita campera… está de moda, ¡todo el mundo lleva campera!

-No en una noche de verano,… hay 29 grados…

-Espera, espera… ¿estás bromeando o qué? Aaahh… jajaja, ya había olvidado tu extraño sentido del humor, casi me.... haces caer.

  Phoenix congeló su sonrisa y se quedó observando mi rostro impávido, casi parecía que lo llevaba tallado en roca, absolutamente nada me hacía reír y esa vez hablaba muy en serio.

-Jesús…- exclamó Phoenix dándose cuenta que no bromeaba.- ¿Vas a arrestar a ese hombre solo porque lleva campera?

-No, también porque suda bastante y ha tosido de forma compulsiva durante los últimos 20 minutos.

-Está resfriado…

-Resfriado o…- continué su frase.- puede tratarse de algo un poco más serio que eso.

-Estás loco…- me dijo con los ojos desorbitados, advirtiendo de inmediato lo que quise decir.

-Son posibilidades, posibilidad de que un hombre resfriado viaje en autobús una noche de verano, llevando una campera color amarillo:88 %. Pero no olvides las variables… este hombre ya se encontraba aquí cuando abordamos el autobús, autobús que viene de la Terminal de Anchor, la que queda cerca de Tall Oaks, zona de la cual corre un rumor bastante feo…

-¿Cuál rumor?- me preguntó Phoenix.

-Hace unos días me presentaron a Helena Harper, hubo una charla breve sobre un suceso que podía estar desarrollándose en Tall Oaks, un suceso del tipo… bacteriológico.

-Leon, hoy íbamos a ver unas películas y a  beber algo en mi apartamento.- me interrumpió de súbito Phoenix.- ¿Puedes darle a la paranoia al menos una noche de descanso?

-Posibilidad de que este hombre no sufra precisamente un resfriado: 16%. ¿Sabias que en Tall Oaks la mayor parte de población es pelirroja?, no en su totalidad, pero gracias a la inmigración irlandesa de hace 40 años un buen número de habitantes tiene su cabello rojo… Hombre pelirrojo, a bordo de un autobús proveniente de una Terminal situada junto a Tall Oaks, posibilidades de que este hombre sea oriundo de Tall Oaks: 24%

-Lo tuyo se llama paranoia, eso es tratable…

-Mira esa campera con detenimiento, no es una campera de corte informal, es amarilla como las que usan los auxiliares del servicio de emergencia. Posibilidades de que ese hombre esté huyendo de una emergencia en Tall Oaks: 29%

-Leon, ¿estás escuchando lo que te estoy diciendo?, estás paranoico…

-Yo debí haber muerto hace mucho tiempo, Phoenix, Gracias a la paranoia es que aún sigo vivo…-le contesté secamente.- Fíjate bien en su color de piel, ese sujeto está realmente pálido y no es precisamente un reflejo del color de la campera… el resfrío produce tos, sudoración y sofocamiento, sus mejillas evidencian cualquier cosa menos sofocamiento. Está enfermo, ¿pero resfriado común?, Posibilidades de que sea un hombre de Tall Oaks, huyendo de una emergencia, contagiado por un virus más serio que un simple resfriado: 35%..... y eso basta para mí.

  Me puse de pié y Phoenix solo se limitó a mirarme con la boca abierta, pasaron un par de segundos hasta que reaccionó.

-Hey, ¿qué diablos piensas hacer?- me preguntó aún aturdido.

-Acercarme, presentarme y pedirle que baje del autobús… nada del otro mundo. Procedimiento de rutina, sígueme.

-Pobre sujeto…- se lamentó Phoenix mientras con desgano se ponía de pié.- no debió haberse puesto una campera amarilla hoy día.

   Nos acercamos al sujeto, en el trayecto hasta su asiento volvió a toser un par de veces más, tos rasposa y seca… luego gimió como si le doliera el pecho. Finalmente llegamos a su lado.

-Buenas noches, señor. Mi nombre es Leon Scott Kennedy, agente del gobierno de los EEUU, él es mi compañero Arthur Phoenix…- ambos le enseñamos nuestras credenciales.- Temo que debamos hacerle algunas preguntas, ¿nos acompaña a descender del autobús?

-¿Eh?, ¿qué es esto?... yo no he hecho nada, ¿qué quieren?

-Solamente hacerle algunas preguntas, va para largo, por favor, descienda del autobús.

-No, no bajaré del autobús… ¿Quiénes son ustedes?, lárguense y ya no molesten.- contestó enfadado.

  El sujeto prefirió hacerlo difícil, finalmente me acerqué al conductor y le pedí que detuviera el autobús pues necesitábamos hacer un procedimiento policial, ese hombre iba a ser arrestado y nos iba a acompañar. El sujeto se puso como loco y comenzó a gritar que éramos unos cerdos, que sus derechos civiles, que él no había hecho nada, que era un abuso, etc. Finalmente descendimos y lo llevamos caminando a un sector relativamente aislado de aquel barrio en el que nos encontrábamos.

-Solo te queremos hacer unas preguntas, idiota-. Le dijo Phoenix un poco harto con todo lo sucedido.- así cuando terminemos le podré meter una bala en la cabeza a este otro idiota que es mi amigo.

-Guarda silencio.- le ordené a Phoenix, luego me dirigí al sujeto de la campera.- Bien, estamos monitoreando un suceso ocurrido en Tall Oaks, al parecer ha habido un desmadre y un alto oficial de gobierno se encuentra allí, ¿tiene usted conocimiento si es que algo ha sucedido en esa zona?

-¿Eh?, ¿¿y qué diablos tengo que ver yo con eso para que me bajen del autobús??, ¿Por qué no van a averiguarlo allá mismo ustedes, par de genios?

-Por favor, limítese a contestar la pregunta.-le indiqué.

-No tengo la menor puta idea de lo que están hablando…- el sujeto volvió a toser fuertemente.- esto es ridículo, ¿Cómo diablos voy a saber yo eso?

-¿Y esa tos?, ¿se encuentra resfriado?- le pregunté.

-Sí, estoy enfermo y necesito irme a casa a descansar, pero aquí estoy respondiendo a preguntas idiotas.

-¿Hace cuanto está resfriado?- le pregunté.

-Jajaja ¿ahora son médicos?- nos preguntó riéndose.

-Escuche, necesitamos que coopere… - le dije de forma bastante seria.- Tenemos suficientes pruebas para creer que usted se encuentra contagiado con un virus mortal, que no es precisamente un resfriado. De ser así, el protocolo indica que deberá acompañarnos a un lugar donde permanecerá en cuarentena…

   El sujeto se me quedó mirando con la boca abierta. Luego le habló a Phoenix.

-Oiga, ¿este tipo habla en serio o es una broma?

-Leon…- me dijo Phoenix con tono conciliador.- creo que ya es suficiente.

-No, esto no va a quedar así… ¡esto no puede quedar así!- exclamó el sujeto de la campera indignado y ofendido al máximo.- ¡Quiero sus nombres!, ¿me oyeron?, ¿Quiénes se creen que son para venir a tratarme así?

   De pronto y sin mayor aviso, su mandíbula se abrió unos 30 centímetros y desde su interior una masa tentacular se abrió paso ante nuestros ojos. El sujeto aún estaba vivo y consciente, agitaba sus brazos de forma desesperada, pero luego su cabeza estalló y una masa amorfa se puso en su lugar, en ese momento Phoenix se desmayó de la impresión. Rápidamente cogí mi arma de servicio y apunté, no sin antes observar detenidamente este nuevo y extraño engendro que se presentaba ante mis ojos, la viscosa masa tentacular se movía de un lado a otro hasta que de súbito se lanzó hacia a mí… dos disparos bastaron para bajarle. El cuerpo del hombre cayó al suelo, y también con él la repugnante y asquerosa forma de vida que albergaba en su interior.

   Pasaron unos segundos hasta que me decidí a buscar en el bolsillo de sus pantalones y me encontré con su identificación, su nombre era Joseph Craig, nacido el 2 de junio de 1978 en Tall Oaks.  Entre otros papeles me encontré con una tarjeta de seguridad de su trabajo, allí comprobé que era auxiliar del personal de la morgue…

   Me puse de pié nuevamente y supe de inmediato que aquella ciudad me estaba esperando…




....solo era cosa de posibilidades.

LEON S. KENNEDY    01.03   A.M.

6 comentarios:

josue1015 dijo...

Excelente, pero un poco corto xD.
Historia interesante desde el comienzo y te felicito por el modo en el que la narras con muchos detalles y sin confundir al lector, espero que la historia siga adelante porque el final deja con dudas.

Marcelo Carter dijo...

Grax, amigo Josue. Pues la continuación la podremos saber todos en Resident evil 6.. jeje, ya que el pueblo de donde sale este hombre pelirrojo es el de donde supuestamente Leon y su nueva compañera Helena Harper intentarán escapar: Tall Oaks. Un saludin y me alegro que te haya gustado :)

Adrian Salvatori dijo...

Genial precuela!! es como un "Trailer" xD Te quedo magnifico marce! oye, recuerda hablarme al FB, tengo avances que quisiera notificarte (:

Titania dijo...

Excelente, Marce!!
Un Leon bastante Sherlock Holmes jajajajja! Me gustó mucho!
Saludos!

Mery

Marcelo Carter dijo...

Grax, Adrián y Mery. Sí, un Leon que en algún punto llegó a ser "hasta" medio antipático xd

Anónimo dijo...

sta bacan oye esta historia es como un previo a lo de resident evil 6