lunes, 30 de enero de 2012

Resident Evil 3.5

















Un mal sueño.

Un pseudo-recuerdo.

Una noche de borrachera, llámenlo como quieran.


Pero estoy seguro de que hay una parte de mi vida que me ha sido ocultada. Es raro, he venido recordando esto como algo que viví, pero… no tengo mayores registros de ello en mi cerebro. Ayer fui a hablar con varias personas de las fuerzas especiales y nadie parece saber de lo que hablo. No quiero pensar que estoy en el centro de una conspiración (otra vez), pero las opciones se me están acabando y estas memorias perdidas vienen a mí como algo tan “real”. Comienza así… me veo a mi mismo en medio de un oscuro pasillo, en una oscura casona. Me encontraba de pronto avanzando entre lo que parecían ser armaduras medievales que parecían estar pendientes de cada paso que yo daba. Finalmente, al llegar a la puerta de fondo de aquel pasillo me daba cuenta que debía volver por una llave que momentos antes había divisado junto a un cuadro. Volví tras mis pasos y me apoderé de la llave, luego volví hacia la puerta, pero era distinto… las armaduras habían adoptado una pose de ataque ¿que rayos significaba eso?

Tragué saliva y avancé con mucha cautela depositando toda mi confianza en la débil luz de la linterna que cargaba en mi mano izquierda, avancé por entre las primeras dos armaduras y tal como mas o menos lo sospechaba… la de mi derecha dejó caer con toda su furia un hacha gigante que quedó incrustada en el suelo dándome apenas una milésima fracción de segundo que me bastó para retroceder y salvar mi cabeza, luego toda la armadura se vino abajo.

Mi corazón latía furiosamente, casi se me salía por la garganta. Respiré hondo y volví a avanzar esta vez echando mano de mi arma, no recuerdo muy bien que calibre era. Caminé y me encontré ante las siguientes dos armaduras, bastaron solo segundos para que esta vez la de la izquierda dejara caer el mortal filo de aquella hacha, mis reflejos anduvieron bien una vez más y logré salvarme… posteriormente la armadura se cayó a pedazos. Ya fuera de peligro me dispuse entonces a entrar a la siguiente habitación…

Fue algo extraño, una sensación de “irrealidad” por un momento me asaltó al entrar al siguiente pasillo, pero por lo que recuerdo no duró más allá de 3 segundos. Opté luego por entrar en una puerta que había a mi derecha, allí se abrió un cuarto que resultó ser bastante extravagante… lo primero que vi fueron muñequitos pequeños sobre unas repisas que habían junto a la pared, se encontraban desnudos y algunos carecían de ciertos miembros. Continué avanzando por la singular habitación y pude ver restos de maniquíes amontonados en algunos rincones, allí supe que deseaba salir de ahí lo más pronto posible. Al fondo, sobre un mueble divisé una llave que supuse yo era mi boleto de salida, sin embargo no hice más que cogerla para que la “realidad” nuevamente se… digamos…transformara, o se curvara, no sé como describirlo, la realidad cambiaba su forma y un irritante ruido desgarraba mis oídos. Con ello un ejército de pequeños muñequitos se me vino encima, así es, tal cual lo describo… parecían tener vida propia, reían diabólicamente cuales bebés del infierno y me atacaban. Comprobé que entre mi arsenal andaba trayendo granadas incendiarias (como las amo) y con ellas pude abrirme paso y salir finalmente libre de aquella habitación.

Lo siguiente que recuerdo es estar avanzando por aquella casa del terror con un miedo espantoso, todo parecía querer hacerme daño… una puerta que se abría de golpe casi me hizo gritar, posteriormente la llamarada de una chimenea me atacó al pasar cerca de ella. Todas estas cosas que narro pueden sonar como meras reacciones físicas debido al entorno, pero créanme que en el contexto de estar vagando a la deriva en una casona horrible como la que suelo revisar en mis recuerdos, pues son francamente aterradoras. Finalmente encontré la puerta por la cual debía seguir avanzando, se encontraba al final de un reducido pasillo decorado con pinturas y… bueno, aquí viene lo que el día de hoy me ha hecho preguntarme por todo, absolutamente todo en mi vida, preguntarme por mi nombre, por mi trabajo, mis amigos y enemigos, etc. Y es que lo de Silent Hill lo recuerdo perfecto y no tengo mayor problema en hacerlo porque sé que fue real, pero esto…, pues escapa de mi control. Al pasar junto al cuadro de un hombre colgado, éste personaje salía de la pintura y me atacaba, sí, ahora sé lo loco y desquiciado que se oye eso… imagínense vivirlo Yo me defendía haciendo uso de mi arma, pero este espectro o como quieran llamarlo no moría, me continuaba atacando de forma brutal. Fueron tantos sus golpes y ataques que estuve a punto de morir, realmente quedé mal.

















No fue hasta que dejé de preocuparme por mi munición y descargué todo lo que tenía sobre su fantasmal figura. 18 balas y 2 granadas de luz tuve que ocupar para liquidar a ese extraño enemigo.

Luego pude avanzar hasta la ya mencionada puerta y pasé a través de ella. Lo demás es negro, no recuerdo absolutamente nada.

Tal como he dicho ayer fui a hablar con mis superiores y con algunas personas de confianza que tengo en el FBI. La respuesta de todos ellos es la misma: “estas soñando, Kennedy”, “necesitas vacaciones”, “deja de ver películas de terror”, etc. Pero solo una persona me vio y trató mi caso de forma seria, me dijo que era muy probable que estos pseudo-recuerdos hubiesen sido gatillados por mi subconsciente, que acumuló gran parte del estrés de estos últimos 10 años de mi vida. Se oye bonito, pero no es lo que yo creo…

A veces no dejo de pensar que fui parte de una historia, de un proyecto, de una misión que nunca salió a la luz… en la cual estuve infectado por un virus que ataca la mente. Una vez completé la misión, fui sanado, pero no he podido guardar mayores recuerdos de aquella experiencia y todo el mundo a mi alrededor lo niega...



... dicen que jamás ha ocurrido, pero yo sé que sí.








...yo sé que sí.

LEON S. KENNEDY, 01:42 A.M.


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8 comentarios:

Lorena Lesiw dijo...

buena marce esta super la voy a a leer con mas tranquilidad jajaj nos vemos despues jiji besos

Marcelo Carter dijo...

jeje, gracias, Lorena. Un gran saludo y que bueno volver a leerte por acá :)

Lady Bateman dijo...

muy buena la historia!, lastima que el 3.5 nunca salio a la luz...aunque por un lado mejor ya que Leon moria al final :/

saludos, espero la prox!

Marcelo Carter dijo...

grax, Lady, pues si,igual queda la curiosidad ya sabes. Un saludo :)

Anónimo dijo...

solo ai algo que no entiendo dice silent hill en vez de racon city -.-

Marcelo Carter dijo...

jeje, es que hace alusión a una historia que conté acá en el diario donde Leon debe ir a Silent Hill en busca de una persona, entonces compara lo que vivió aquella vez con esto de ahora.

Saludos, amigo.

Anónimo dijo...

Wooow! Muy muy buena, Marce! :D

Mery :)

Anónimo dijo...

espero que este año le puedan completar la historia y luego lanzarlo al mercado